El juicio por la muerte de Diego Maradona sumó este jueves uno de sus capítulos más sensibles con la declaración del neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los principales imputados en el proceso.
Por primera vez ante el tribunal, Luque habló durante aproximadamente 30 minutos y dejó una frase que impactó de lleno en la sala: "Reanimaron durante una hora un cadáver". Durante esta primera exposición, el médico evitó responder preguntas de los jueces y de las partes, aunque anticipó que lo hará en una próxima instancia. Su presentación estuvo enfocada en cuestionar la interpretación de la autopsia y en reconstruir los momentos posteriores a la muerte del exfutbolista.
La polémica por la reanimación y la autopsia
Uno de los ejes centrales de su declaración fue el cuestionamiento a las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) realizadas el 25 de noviembre de 2020 en la casa de Tigre.
"El paciente estuvo siendo reanimado durante una hora. Ya sabían que estaba fallecido", sostuvo Luque al referirse a ese procedimiento. Según su explicación, esa intervención podría haber incidido en algunas de las conclusiones periciales, particularmente en lo referido al estado del cuerpo. A partir de esa interpretación, el neurocirujano sostuvo que el cuadro médico de Maradona respondía a una insuficiencia cardíaca crónica descompensada, y colocó allí la causa central del desenlace.
Además, sumó un dato puntual de la autopsia al afirmar que "el corazón pesaba 495 gramos, dentro del rango normal alto", relativizando así otras interpretaciones que señalaban un deterioro más severo.
El intento de delimitar su responsabilidad médica
Durante su declaración, Luque también buscó delimitar con precisión su rol profesional en el tratamiento de Maradona. Aseguró que su intervención era exclusivamente como neurocirujano y que no tenía a su cargo el seguimiento clínico integral durante la internación domiciliaria.
"Nunca hablé con los enfermeros porque no era médico clínico", explicó, al tiempo que señaló que, al momento de definirse la modalidad de internación en el domicilio, había dejado expresado que debía incorporarse un especialista en clínica médica. Según su relato, la propia familia de Maradona le manifestó que se encargaría de buscar a ese profesional, una aclaración con la que buscó separar responsabilidades sobre el monitoreo diario del paciente.
Audios, chats y tensión con la querella
La jornada avanzó en un clima de máxima tensión luego de la exposición del imputado. La querella encabezada por Fernando Burlando presentó audios y chats que, según se expuso en la audiencia, comprometerían a Luque en la etapa previa y durante la internación domiciliaria.
Frente a ese escenario, el neurocirujano solicitó volver a declarar para responder específicamente a ese material, pedido que generó fricciones por la negativa de la querella a reproducir nuevamente las pruebas en ese momento.Ese cruce no solo e levó la tensión entre las partes, sino que además alteró por completo el cronograma judicial previsto para la jornada.
Se suspendió la declaración de Gianinna
Como consecuencia directa de la sorpresiva declaración de Luque y del debate posterior sobre las nuevas pruebas, se suspendieron testimonios relevantes, entre ellos el de Gianinna Maradona, que debía presentarse ese mismo día ante el tribunal.
La modificación del cronograma refleja el peso que tuvo la exposición del neurocirujano dentro de un proceso que busca establecer posibles responsabilidades médicas en la muerte del ídolo.
Con versiones cada vez más contrapuestas sobre lo ocurrido en los días previos y en las horas finales de Maradona, el debate judicial ingresó en una fase decisiva, marcada por nuevas pruebas, cruces entre acusación y defensa, y un testimonio que volvió a colocar a Luque en el centro de la escena.