Cámara Penal N° 2

Para los testigos, "fue un accidente"

El juicio contra Joaquín Zárate Acevedo dio inicio ayer. El presidente del tribunal, Dr. Luis Guillamondegui, abrió la audiencia.

24 Noviembre de 2021 00.17

En la mañana de ayer, dio inicio en la Cámara Penal N° 2, el juicio en contra de Joaquín Zárate Acevedo, quien enfrenta el cargo de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego.

Con la lectura de la requisitoria de citación a juicio, el presidente del tribunal, Dr. Luis Guillamondegui, abrió la audiencia, para luego darle la palabra al imputado. Asistido por el Dr. Roberto Mazzucco, Zárate Acevedo no declaró e inició la ronda de los testigos.

Previo a ello por secretaria se leyó la declaración brindada por el imputado en la etapa de instrucción en la que habría manifestado que no tuvo intención de disparar y que la víctima era amigo de su familia. En la primera audiencia, declararon cuatro de los siete citados para el plenario. Todos fueron testigos presenciales del momento en el que el imputado gatilló el arma y salió el proyectil que ocasionó la muerte casi en el acto de Juan de la Cruz Pacheco.  Uno de los testigos fue el más gráfico en el recinto, quien indicó que el imputado les estaba mostrando el arma de la que había sacado las balas cuando gatilló sin percatarse que en la recámara había quedado un proyectil que impactó en la humanidad de la víctima y lo mató. Luego de escuchar a los testigos, quienes también hicieron mención a que habían estado consumiendo bebidas alcohólicas desde horas tempranas, el tribunal pasó a un cuarto intermedio para hoy. Se continuará con los tres testigos restantes y, en caso de ser posible las partes, podrían exponer sus alegatos.

En diálogo con la prensa, el abogado defensor del único imputado resaltó los dichos de los testigos que pasaron por el recinto calificándolos de “positivos” para su asistido, dejando entrever que se podría solicitar el cambio de carátula por un hecho menor, indicando que de los testimonios escuchados en la audiencia se desprendería que no habría existido intención de Zárate Acevedo, sino que se habría tratado de un hecho fortuito por impericia y negligencia del imputado.