Andalgalá

Ruta 46: Hallaron restos óseos semi calcinados campo adentro, en el distrito Amanao

Todo hace presumir que se trataría de Eugenia Olivera, a quien sus amigas la reportaron desaparecida en los últimos días, mediante la plataforma Facebook. Tal como lo publicó en exclusiva LA UNIÓN, Eliseo Guerrero, su pareja, quien fue arrestado el lunes a la siesta, enfrentaría ahora el cargo de femicidio. En menos de 24 horas de iniciada la investigación, el personal de la División Homicidios y la policía local esclarecieron el caso.

07 Septiembre de 2021 00.03

Si bien resta que en la jornada de hoy personal idóneo examine los restos óseos encontrados a 30 kilómetros de la cabecera departamental de Andalgalá, camino a Belén por la ruta provincial N 46, los investigadores presumen que podrían ser de Eugenia Olivera. 

La mujer de 37 años y madre de dos menores de edad que fue reportada como desaparecida en una publicación en las redes sociales por amigas que habían perdido contacto desde el pasado mes de Julio.


El hecho, publicado en exclusiva por LA UNION en su edición de ayer, tuvo el peor de los finales. Tras casi veinticuatro horas de la aprehensión de su pareja, Eliseo Guerrero, el personal de la divsiion Homicidios de la policía que había viajado en las primeras horas a la Perla del Oeste, hallaron campo adentro ?aproximadamente a 300 metros  del costado de la ruta 46- en una zona semi desertica  restos óseos semi calcinados.


Según explicó un vocero de la investigación, el lugar, cuyo campo no es muy tupido, se pudo observar restos de cenizas como "si hubieran prendido fuego" lo que llevó a presumir a los investigadores que se habrían intentado desaser del cuerpo que sería de Olivera. 

En la escena, el personal de homicidios encontró otros elementos que guardan gran relación con la causa y que reforzarían la hipótesis de que, lamentablemente, la mujer fue asesinada por su pareja y su cuerpo fue abandonado en el lugar donde se encontraron los restos.


Una punta del ovillo que llevó al hallazgo de los restos, fueron los testimonios que recogieron ayer los investigadores conjuntamente a algunos indicios encontrados en la casa de este, sobre calle San Martín donde convivía con la mujer y los hijos de ambos, quienes según trascendió habrían llevado una "vida normal" desde el día que supuestamente su madre se fue a visitar a un familiar en la vecina provincia de tucuman.

Conflictiva relación
Con la presencia del personal de homicidios en Andalgala, la policía local trabajo en forma conjunta recepcionando testimonios a todas aquellas personas amigas y conocidas de Olivera con la finalidad de trazar una especie de línea de tiempo que le permita a los investigadores reconstruir los úlitmos momentos con vida de la mujer.


Así se pudo saber que la relación entre Olivera y Guerrero, era conflictiva y en los últimos meses la misma había empeorado al punto de haber existido, supuestamente algunos episodios de violencia desconociéndose oficialmente si los mismos habrían o no sido denunciados por la víctima.


En cuanto a la relación y tal como lo adelantó este diario ayer, Guerrero le había dicho a los investigadores que la última vez que supo de ella fue en el mes de julio cuando la llevó a ver un familiar en Belen, luego dijo que fue en Santa María y luego al ser interrogado nuevamente que fue en la localidad de Cafayate, provincia de Tucumán.  

Las contradicciones del ahora detenido marcaron el alerta a los investigadores de que algo malo le había pasado a Olivera, una suposición que bastó solo unas horas para confirmarla.


Pasado el mediodía, de manera conjunta el personal de homicidios con sus pares de Andalgalá, partieron desde al cabecera departamental por la Ruta N° 46 realizando un rastrillaje, conocido en el ámbito de la criminalística como "peine" con sentido al departamento Belén. 

En tanto que, en sentido contrario, es decir, desde Belén a la Perla del Oeste. hicieron lo propio el personal policial de aquel departamento.


Así fue que llegaron al distrito de Amanao donde, lamentablemente, encontraron los restos. 


Como la luz natural se había ocultado ya, los investigadoers bajo las directivas de al fiscal de Andalgalá resolvieron resguardar la escena al igual que todos los elementos hallados en el lugar dejando una consigna policial hasta la mañana de hoy cuando arriben de esta ciudad Capital, más personal entre ellos de la División Criminalistica y de antropología del laboratorio satelital.


También en la comisión viajó el médico legista y el enfermero, quienes deberán determinar en razón del análisis que puedan realizar de los restos encontrados una posible causa de muerte.

Vida normal
Por otro lado, la comunidad de Andalgalá no salía de su asombro ayer al conocerse la noticia del hallazgo de los restos óseos que se corrió como pólvora en la Perla del Oeste.


Vecinos de Guerrero comentaron que en todo este tiempo desde que Olivera estuvo desaparecida, el llevó junto a sus hijos una "vida normal".

 Los pequeños iban a la escuela y se los veía compartir con otros familiares. 


Y él habría llegado a decirle a sus hallegados y a quienes preguntaban por Olivera que la mujer los había "abandonado", que había "hecho abandono de hogar"; pero a otros le decía, como se lo dijo a la policía que "la había llevado para encontrarse con amigas", "para encontrarse con una expareja en Belén" y hasta llegó a decir que la llevó a Cafayate para "visitar a un familiar".


Si bien, las fuentes consultadas fueron cautas, trascendió que entre los testimonios recogidos considerados esenciales serán los de los hijos de la pareja quienes podrían expresar con exactitud quizás, la fecha exacta en la que Olivera fue vista con vida por última vez. 


Aunque todo hace presumir que Guerrero habría actuado en contra de su pareja, ahora asesinada, cuando los niños no estaban en el domicilio.