El juicio oral y público que busca esclarecer las circunstancias que rodearon el fallecimiento de Diego Armando Maradona sumó este martes un capítulo fundamental con la declaración de un especialista médico. Se trata de Jorge Macía, un neurólogo que se convirtió en el primer testigo de la audiencia número 22 del proceso judicial. Su testimonio arrojó luz sobre las condiciones físicas y logísticas en las que se encontraba el paciente durante su estancia en el country San Andrés de Tigre, ubicado en la localidad de Benavídez.
Según informaron fuentes del caso, Macía detalló que visitó al paciente el 12 de noviembre de 2020. Durante esa jornada específica, el neurólogo observó que el exfutbolista se encontraba "bien", "lúcido" y "orientado". Tras realizar dicha evaluación, el especialista recordó haber convocado al médico clínico Pedro Di Spagna con el objetivo específico de redactar un "informe" detallado sobre el estado de salud de Maradona.
La comunicación de este diagnóstico no quedó en el plano informal. Macía consignó ante el tribunal que notificó la situación de manera verbal y escrita a Nancy Edith Forlini, quien se desempeñaba como la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical. Asimismo, el testigo manifestó que también le contó los pormenores de su evaluación a la psiquiatra Agustina Cosachov.
Sin ambulancia ni aparatología en Benavídez
Uno de los puntos más críticos y determinantes de la declaración de Jorge Macía estuvo vinculado a la infraestructura médica disponible en la vivienda del country San Andrés. Al ser interrogado sobre el equipamiento técnico destinado a la atención de alta complejidad del paciente, el neurólogo negó haber visto "aparatología médica" durante la internación domiciliaria.
El testimonio de Macía se caracterizó por una delimitación estricta de lo que pudo constatar con sus propios ojos. En este sentido, el profesional remarcó ante los magistrados que "no vio una ambulancia y tampoco aparatología", aunque aclaró de forma taxativa que "tampoco se puso a revisar los cajones, que solo hizo el informe y se fue".
Por otra parte, la declaración del neurólogo significó un respaldo de gran peso para la situación procesal de uno de los imputados. En un tramo que favoreció mucho a Di Spagna, el testigo ratificó que al médico clínico "no lo dejaron pasar" los días 12, 18 y 19 de ese mes de noviembre de 2020, evidenciando las severas dificultades y los impedimentos de acceso que existían para los profesionales de la salud encargados del seguimiento clínico de Maradona.
Las hojas legales versus el grupo de WhatsApp 'Tigre'
La jornada judicial también contó con el testimonio de la enfermera Cinthia Córdoba, quien posee un vínculo cercano con el entorno de la gestión médica al ser ex pareja del coordinador imputado Mariano Perroni. Su declaración desnudó la estructura de comunicación interna y la cadena de mandos que operaba en el día a día del cuidado del paciente.
Córdoba estableció una diferenciación jerárquica y jurídica muy marcada sobre las herramientas de registro utilizadas. La enfermera indicó de forma contundente que "las hojas de enfermería tenían valor legal", un estatuto de validez del que carecía por completo el canal informal de comunicación digital, ya que sostuvo que el grupo de WhatsApp 'Tigre' "no" poseía dicho valor. Dentro de ese esquema, Córdoba señaló a Nancy Edith Forlini como el "nexo" directo entre los médicos de cabecera del paciente y los miembros que integraban el mencionado chat telefónico.
La interna de las comunicaciones médicas quedó expuesta cuando la enfermera rememoró las directivas explícitas emanadas desde la conducción de la empresa de medicina prepaga. Según sus palabras, la jefa de Swiss Medical, Forlini, les ordenó a los enfermeros "no conversar" con la psiquiatra Cosachov y el neurocirujano Leopoldo Luque, exigiéndoles en su lugar que se contactaran de manera exclusiva con ella para centralizar los reportes.
Respecto a la evolución del estado de salud del astro argentino, Córdoba aportó un dato cronológico de relevancia: rememoró que el día 23 lo vio "medio desganado". Esa misma jornada coincidió con un encuentro de carácter familiar, siendo el día en el que lo visitaron Verónica Ojeda y su hijo Dieguito Fernando.

Ausencias en el tribunal y el escenario procesal
La audiencia número 22 estuvo marcada, a su vez, por las incomparecencias de figuras citadas por la justicia. Dos personas que debían prestar su testimonio no se presentaron a comparecer frente a los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, quienes integran el Tribunal Oral en lo Criminal N.° 7 del Departamento Judicial de San Isidro.
Andrea Trimarchi: Hermana de Maximiliano Trimarchi (quien se desempeñaba como chofer del abogado Matías Morla) y ex contadora de Diego Armando Maradona, no asistió a la citación judicial.
Luciano Spena: El nutricionista del entorno tampoco estuvo presente en los tribunales de San Isidro debido a compromisos geográficos fuera del país. Actualmente, Spena se encuentra en la ciudad estadounidense de Kansas, localidad donde concentra la Selección argentina durante el desarrollo del Mundial 2026.
El proceso judicial avanza bajo una carátula penal de extrema gravedad para el conjunto de los profesionales que conformaban el equipo de atención médica y de salud mental del exfutbolista. Los imputados en la causa afrontan una acusación unificada bajo una figura que contempla penas de prisión efectiva de cumplimiento prolongado.
Imputados: El psicólogo Carlos Díaz; el enfermero Ricardo Omar Almirón; el neurocirujano Leopoldo Luque; la jefa de cuidados Nancy Edith Forlini; la psiquiatra Agustina Cosachov; el coordinador Mariano Perroni; y el médico clínico Pedro Di Spagna.
Delito imputado: Todos ellos se encuentran sindicados por el delito de homicidio simple con dolo eventual.
Pena en expectativa: De ser hallados culpables por el Tribunal Oral en lo Criminal N.° 7, la escala penal prevista para este delito va desde los ocho a los 25 años de prisión.