La madrugada de este lunes se convirtió en el escenario de un nuevo y preocupante episodio de violencia urbana en la provincia de Catamarca. Lo que debería haber sido un trayecto habitual para los usuarios del transporte público de pasajeros se transformó en un momento de tensión y peligro extremo cuando una unidad de servicio sufrió un ataque directo mientras cumplía con su recorrido programado.
El incidente tuvo lugar durante las primeras horas de la jornada, en un punto neurálgico de la circulación vial: la rotonda de las Mil Viviendas, más precisamente en Avda. Misiones y Gobernador Correa. En ese sector, un colectivo perteneciente a la línea 108 de la empresa 25 de Agosto fue el blanco de una lluvia de piedras mientras se desplazaba con pasajeros a bordo.
La modalidad del ataque —el lanzamiento de proyectiles desde la vía pública hacia un vehículo en movimiento— no solo representa un acto de vandalismo, sino una amenaza directa contra la integridad física de quienes utilizan el sistema de transporte para movilizarse en horarios nocturnos y de madrugada. La falta de visibilidad y la velocidad de la unidad al circular por la rotonda incrementan exponencialmente el riesgo de siniestros mayores ante este tipo de agresiones.
Saldo de heridos y el factor de la inseguridad
Como consecuencia directa del impacto de las piedras contra la carrocería y las ventanillas de la unidad, se confirmó que un hombre resultó herido. Se trata del conductor de la unidad, identificado como Pablo David Vargas Liberti de 30 años, quien recibió el impacto de las piedras por encontrarse dentro del habitáculo en el momento en que los proyectiles rompieron los cristales o impactaron en la estructura.
Sobre el estado de salud de la víctima, se informó que el chofer sufrió lesiones en el ojo derecho producto de las astillas del espejo y que por ello, fue asistido por profesionales del SAME. En el lugar luego trabajó personal de la Unidad Judicial nª 6.
Un conflicto recurrente en la zona
Lo más alarmante del suceso, según informaron fuentes vinculadas al caso, es que este no representa un hecho aislado o fortuito. De acuerdo con los registros y testimonios recolectados en el lugar, no es la primera vez que se registran episodios de estas características contra el transporte público en las inmediaciones de la rotonda de las Mil Viviendas.
La repetición de estos ataques sugiere un patrón de conducta delictiva en la zona que pone en jaque la continuidad y seguridad del servicio en determinados horarios. Los vecinos y usuarios habituales de la línea 108 enfrentan ahora la incertidumbre de transitar por un área donde el lanzamiento de piedras parece haberse convertido en una práctica sistemática contra los trabajadores y ciudadanos.
"Es muy peligroso"
Tras el ataque, el chofer del colectivo de la empresa 25 de Agosto no ocultó su indignación ante la vulnerabilidad a la que se ven expuestos diariamente. El trabajador fue contundente al exigir a las autoridades correspondientes un incremento en la vigilancia y la prevención.
El pedido del conductor se fundamenta en la necesidad de resguardar la vida humana por encima de los daños materiales: "No pueden pasar estas cosas. Es muy peligroso tanto para nosotros como para los pasajeros", señaló el trabajador en declaraciones a los medios.
El reclamo de mayores controles para prevenir nuevos ataques se extiende ahora a todo el sector del transporte, que ve con preocupación cómo la violencia escala en puntos estratégicos de la ciudad. La comunidad espera una respuesta institucional que garantice que viajar en colectivo no represente un riesgo para la salud de los catamarqueños.