• Dólar
  • BNA $1360 ~ $1410
  • BLUE $1405 ~ $1425
  • TURISTA $1768 ~ $1768

22 C ° ST 22.01 °

Unión Radio 91.3 en vivo

El rol del Máximo Tribunal

A 50 años del golpe: el balance de la Corte con 1.907 sentencias por el terrorismo de Estado

A través de una jurisprudencia que removió los obstáculos de la impunidad, el tribunal consolidó un proceso de justicia que registra casi dos mil fallos desde la reapertura de las causas en 2004.

23 Marzo de 2026 16.09

La historia jurídica de la República Argentina ha atravesado, en las últimas dos décadas, un proceso de reconstrucción institucional sin precedentes en la región. La Corte Suprema de Justicia de la Nación ha desempeñado un rol decisivo en la recuperación de la memoria y la administración de justicia por los crímenes cometidos durante la última dictadura cívico-militar, periodo comprendido entre 1976 y 1983. Este compromiso se traduce en una cifra contundente: desde el año 2004 hasta el 17 de marzo de 2026, el máximo tribunal del país ha dictado un total de 1907 sentencias en causas vinculadas a crímenes de lesa humanidad.

Los pilares jurídicos de la reapertura de juicios

El camino hacia la justicia efectiva no fue lineal, sino que requirió de una serie de fallos estructurales que removieron los obstáculos legales que garantizaban la impunidad de los responsables del terrorismo de Estado. El proceso comenzó a consolidarse en 2004 con el fallo "Arancibia Clavel", una sentencia fundamental que estableció de manera definitiva la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad, impidiendo que el paso del tiempo extinguiera la acción penal contra sus autores.

Sin embargo, el punto de inflexión más relevante en esta narrativa jurídica ocurrió el 14 de junio de 2005. En el emblemático caso "Simón", la Corte Suprema declaró la inconstitucionalidad y nulidad de las denominadas leyes de impunidad: la Ley de Punto Final (23.492) y la Ley de Obediencia Deberida (23.521). Esta resolución técnica permitió la reanudación de los juicios por delitos cometidos tras el golpe del 24 de marzo de 1976, fecha de la que el próximo martes se cumplirán 50 años. Posteriormente, en el año 2007, la arquitectura de la justicia se completó con la causa "Mazzeo", donde el tribunal declaró la inconstitucionalidad de los indultos otorgados a militares.

Radiografía estadística de la justicia federal

Los registros oficiales de la Secretaría de Jurisprudencia, la Secretaría Penal y la Secretaría Penal Especial —consignados por la Agencia Noticias Argentinas— dan cuenta de la magnitud del trabajo judicial. El acumulado de 1.907 fallos representa la actividad ininterrumpida de la Corte durante más de veinte años de democracia consolidada. Por su parte, los datos proporcionados por la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad permiten observar el impacto de esta jurisprudencia en los tribunales de todo el país desde la reapertura efectiva de los procesos en 2006.

Desde aquel entonces, se han dictado 361 sentencias en tribunales inferiores, resultando en 1.231 personas condenadas y 250 individuos absueltos. La dinámica judicial continúa plenamente activa en la actualidad, con 12 juicios orales y públicos en curso y otras 282 causas que se encuentran atravesando la etapa de investigación preliminar. Estas cifras reflejan un sistema que ha logrado procesar la demanda de justicia de la sociedad argentina de manera sistemática y bajo el rigor del debido proceso.

El contrato social y el homenaje al Juicio a las Juntas

En el marco de esta política de Estado, el año pasado la Corte Suprema realizó un acto de homenaje a los magistrados que integraron el histórico Juicio a las Juntas de 1985. Aquella denominada "Causa 13" fue la piedra angular que condenó a los principales responsables del terrorismo de Estado entre 1976 y 1983. En dicha oportunidad, los actuales ministros del tribunal reafirmaron la vigencia de estos principios fundamentales.

El presidente de la Corte, Horacio Rosatti, subrayó la importancia de haber realizado un "auténtico juicio justo" en un contexto político y social sumamente complejo. En la misma línea, el vicepresidente Carlos Rosenkrantz definió aquel proceso como una respuesta "jurídicamente impecable a crímenes atroces". Finalmente, el juez Ricardo Lorenzetti cerró el concepto afirmando que la política de memoria y justicia ya no es solo una cuestión legal, sino que forma parte integral del contrato social de todos los argentinos. A medio siglo del inicio del periodo más oscuro de la historia nacional, las decisiones de la Corte Suprema se erigen como el testimonio institucional de una nación que ha decidido procesar su pasado a través de la ley.