El Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, habría adquirido recientemente un departamento en el barrio porteño de Caballito, específicamente sobre la calle Miró al 500, según surge de los registros oficiales del Registro de la Propiedad Inmueble. El inmueble figura a nombre del funcionario junto a su esposa, Bettina Angeletti, lo que convierte a la pareja en propietarios de al menos dos viviendas en la Ciudad de Buenos Aires, además de otros bienes declarados previamente.
La noticia se conoció luego de que se constatara que Adorni se mudó efectivamente a Caballito, aunque la propiedad aún no figura en su última declaración jurada. Consultado sobre este punto, el jefe de Gabinete evitó brindar precisiones y limitó su respuesta a señalar que "lo que no está declarado es porque la declaración jurada no está vencida". Esta afirmación abrió nuevos interrogantes sobre la actualización y evolución de sus bienes desde su ingreso a la función pública.
Patrimonio previo en Parque Chacabuco
Antes de la adquisición en Caballito, Adorni ya contaba con una propiedad en Parque Chacabuco, ubicada sobre la calle Asamblea. Este inmueble sigue formando parte de su patrimonio, lo que evidencia que la reciente compra no implicó la venta de la vivienda anterior.
El hecho de mantener ambas propiedades genera cuestionamientos sobre la expansión del patrimonio personal del funcionario desde que asumió su cargo en diciembre de 2023. Especialistas en administración pública y transparencia suelen señalar la importancia de la actualización periódica de las declaraciones juradas para evitar malentendidos o controversias sobre la acumulación de bienes de funcionarios.
Contexto de cuestionamientos recientes
El caso del departamento en Caballito se suma a otros hechos que han generado polémica en torno al patrimonio de Adorni:
- La compra de una vivienda en un country por parte de su esposa, Bettina Angeletti.
- Un viaje a Punta del Este en avión privado, que generó repercusiones políticas y debates sobre los gastos vinculados a su entorno familiar.
Estos hechos, combinados con la reciente adquisición en Caballito, han puesto bajo la lupa la evolución de los bienes del jefe de Gabinete en menos de seis meses desde su asunción.
La respuesta del funcionario
En medio de la polémica, Adorni defendió su patrimonio, explicando que fue construido durante su actividad en el sector privado. Remarcó además que no tiene "nada que esconder" y que sus bienes están declarados conforme a la normativa vigente.
Su declaración busca transmitir transparencia y legitimidad en un contexto donde cada adquisición o gasto es analizado con detalle por la prensa y sectores políticos. Sin embargo, la falta de actualización inmediata de la declaración jurada respecto al nuevo departamento en Caballito mantiene viva la discusión sobre el manejo de información patrimonial de funcionarios de alto rango.
Implicancias y expectativas
La situación de Adorni pone de relieve la importancia de la transparencia y la actualización de los registros patrimoniales de los funcionarios públicos. La coexistencia de propiedades en Parque Chacabuco y Caballito, sumada a las inversiones recientes vinculadas a su esposa, plantea preguntas sobre la trayectoria de su patrimonio y la percepción pública de su gestión.
Mientras tanto, el funcionario insiste en que todas sus propiedades y movimientos patrimoniales se ajustan a la legalidad, aunque la demora en la incorporación de nuevas adquisiciones en las declaraciones juradas mantiene la atención mediática sobre su caso.