El Gobierno de Catamarca incorporó un moderno laboratorio móvil destinado a fortalecer las tareas de monitoreo y control de la calidad del agua en toda la provincia. La entrega de la nueva unidad fue encabezada este lunes por el gobernador Raúl Jalil, en un acto realizado junto a autoridades provinciales y representantes de Aguas de Catamarca, empresa que tendrá a su cargo la operación del vehículo.
La incorporación forma parte de una inversión orientada a ampliar la capacidad operativa de los organismos responsables del control del recurso hídrico y permitirá realizar estudios directamente en los lugares donde sean necesarios, evitando el traslado de las muestras hacia el laboratorio central.
Del acto también participaron el ministro de Gobierno, Seguridad y Justicia, Alberto Natella; la ministra de Minería, Teresita Regalado; el diputado provincial Eduardo Andrada; la vicepresidenta de Aguas de Catamarca, Ivana Varas, además de otras autoridades de la empresa.
La nueva unidad fue entregada al Ministerio de Agua, Energía y Medio Ambiente, que trabajará de manera articulada con Aguas de Catamarca para desarrollar las tareas de monitoreo en distintos puntos del territorio provincial.
Tecnología de última generación
El laboratorio móvil está completamente equipado con tecnología de última generación, característica que permitirá desarrollar distintos tipos de estudios sin necesidad de trasladar las muestras al laboratorio central.
La unidad posibilitará la realización de análisis físicos, químicos y microbiológicos directamente en el sitio donde sean requeridos, agilizando los procedimientos vinculados al control de la calidad del agua. Esta modalidad de trabajo representa un cambio en la forma de desarrollar las tareas de monitoreo, ya que los estudios podrán efectuarse en el mismo lugar donde se detecte la necesidad de realizar controles, favoreciendo una respuesta más inmediata.
El equipamiento incorporado permitirá disponer de resultados obtenidos en terreno, facilitando el desarrollo de las tareas técnicas previstas por los organismos responsables de supervisar la calidad del agua.

Mayor cobertura y respuestas más rápidas
Uno de los objetivos principales de esta incorporación es optimizar los tiempos de respuesta frente a las necesidades de control y ampliar el alcance territorial de las tareas de monitoreo.
Según se informó, el laboratorio móvil permitirá extender la cobertura de los controles sobre aguas crudas, ríos, lagos y otras fuentes de abastecimiento, posibilitando la obtención de resultados con mayor rapidez y precisión. La disponibilidad de información generada directamente en el lugar donde se realizan los análisis contribuirá a mejorar los procesos de evaluación y facilitará la toma de decisiones vinculadas con la calidad del recurso hídrico.
Al eliminar la necesidad de trasladar las muestras al laboratorio central, también se reducirá el tiempo requerido para obtener los resultados de los estudios efectuados.
Una unidad con múltiples funciones operativas
Además de su función principal como laboratorio itinerante, la nueva unidad tendrá otras aplicaciones destinadas a fortalecer el funcionamiento del sistema.
Entre ellas se encuentra la posibilidad de transportar insumos destinados a las plantas potabilizadoras, contribuyendo al abastecimiento de los materiales necesarios para su funcionamiento. Asimismo, el laboratorio móvil brindará apoyo técnico en operativos desarrollados de manera conjunta con otros organismos e instituciones provinciales, ampliando así las posibilidades de intervención en diferentes acciones relacionadas con el control y monitoreo del agua.
Estas funciones complementarias permitirán que el vehículo participe en distintas tareas operativas, más allá de la realización de análisis específicos.
Operatividad en toda la provincia
Uno de los aspectos destacados de la nueva unidad es su autonomía operativa, una característica que le permitirá desarrollar sus funciones incluso en sectores alejados o sin acceso a la red eléctrica. El vehículo cuenta con paneles solares y un grupo electrógeno, equipamiento que garantiza el suministro de energía necesario para mantener en funcionamiento todos los instrumentos instalados en el laboratorio.
Gracias a este sistema, la unidad podrá operar de manera independiente en diferentes puntos del territorio provincial, sin depender de infraestructura eléctrica externa para realizar los análisis previstos.
Esta capacidad amplía las posibilidades de intervención en zonas donde el acceso a servicios básicos puede resultar limitado y permite sostener las tareas técnicas en condiciones diversas.