La Cámara de Diputados aprobó hoy, tras más de 11 horas de debate, con 132 votos afirmativos, 105 negativos y cuatro abstenciones, el proyecto de ley impulsado por el Gobierno que busca reducir el alcance geográfico del régimen de zona fría, con el objetivo de recortar el sistema de subsidios al consumo de gas. La iniciativa fue girada al Senado, donde se espera que reciba la sanción definitiva.
Para asegurar este triunfo legislativo, el oficialismo contó con el respaldo de sus habituales aliados: PRO, UCR, MID, Innovación Federal e Independencia. La sesión comenzó luego de que el oficialismo lograra ajustadamente el quórum, lo que le permitió dejar sin efecto la convocatoria de la oposición para una hora más tarde, cuyo temario se centraba en los escándalos judiciales del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
La superposición de dos convocatorias a sesiones generó un prolongado intercambio sobre cuestiones reglamentarias que demoró una hora y media el inicio del tratamiento de proyectos, un retraso que puso en evidencia las tensiones políticas que rodearon la jornada.
La ley Hojarasca y otros proyectos previos
Antes de abordar el régimen de zona fría, los diputados trataron la ley Hojarasca, aprobada con 138 votos positivos, 96 negativos y nueve abstenciones, y remitida al Senado para su sanción definitiva. Esta iniciativa, impulsada por el ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, liderado por Federico Sturzenegger, busca depurar el digesto jurídico mediante la derogación de más de 70 normas obsoletas, un paso hacia la simplificación y modernización del marco legal.
Tras la aprobación de una serie de tratados y convenios internacionales, la Cámara pasó al proyecto central del día: la readecuación del régimen de subsidios por zona fría, una propuesta que llegó al recinto con los votos justos y tras un acuerdo de último momento con seis provincias aliadas, a quienes se ofreció un esquema de subsidios por "zona cálida" al consumo de energía eléctrica.
Cambios en el régimen de zona fría
El proyecto aprobado modifica la política de subsidios al gas al reducir su alcance geográfico, limitándolo a hogares de Patagonia, Malargüe y la Puna, considerados de frío extremo. El objetivo es retrotraer el esquema a condiciones similares a las vigentes antes de la ley de 2021, impulsada por Máximo Kirchner, que establecía rebajas de entre 30% y 50% en buena parte de las provincias.
Según la secretaria de Energía, Carmen Tettamanti, con el nuevo régimen perderán el subsidio 1.600.000 usuarios, mientras que 1.800.000 usuarios del programa Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) lo conservarán con un descuento superior al 75% sobre el consumo de gas durante los meses de invierno.
La política seguirá vigente para los hogares socioeconómicamente vulnerables, definidos como aquellos con ingresos de hasta tres canastas básicas por familia tipo (actualmente 4,3 millones de pesos), así como para:
- Hogares con al menos un integrante con Certificado Único por Discapacidad (CUD)
- Titulares de Pensión Vitalicia a Veteranos de Guerra del Atlántico Sur
- Beneficiarios del Registro Nacional de Barrios Populares
Además, el subsidio se aplicará únicamente al metro cúbico de consumo de gas natural, dejando fuera el cargo fijo de la factura, lo que representa un cambio significativo respecto al esquema vigente.
Aspectos fiscales y financieros
El proyecto también busca alcanzar tres objetivos clave, según se establece en su texto:
- Reducción del déficit fiscal
- Normalización financiera del sistema energético
- Ordenamiento de las cuentas públicas
Asimismo, se prevé la condonación de las deudas de las distribuidoras eléctricas con CAMMESA, acumuladas durante los períodos de emergencia tarifaria, lo que apunta a aliviar la presión sobre el sector energético y garantizar la continuidad del suministro.