La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) pidió este martes evitar que la próxima visita del papa León XIV a la Argentina sea interpretada desde la lógica de la confrontación política. Durante una rueda de prensa destinada a brindar detalles sobre la llegada del Sumo Pontífice, representantes de la Iglesia plantearon la necesidad de no colocar al Papa "en uno u otro lado de la grieta" y llamaron a preservar el sentido pastoral y religioso de su presencia en el país.
La visita apostólica se desarrollará entre el 8 y el 11 de noviembre, de acuerdo con el programa oficial anunciado por el Gobierno y la Iglesia. El planteo de la CEA estuvo acompañado, al mismo tiempo, por un reconocimiento explícito de que existen diferencias entre la Iglesia y el Gobierno de Javier Milei. La posición expresada durante la conferencia buscó diferenciar esas discrepancias de la finalidad que la Iglesia atribuye a la llegada del Pontífice.
Participaron de la conferencia el presidente de la CEA y arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo; el secretario general del organismo, monseñor Raúl Pizarro; el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva; monseñor Jorge Eduardo Scheinig; y el arzobispo de Córdoba, cardenal Ángel Sixto Rossi. La propia CEA había informado previamente que esta comisión participa de la preparación de la visita apostólica.
La organización conjunta con el Gobierno
Uno de los ejes de la conferencia fue la coordinación que la Iglesia mantiene con distintas áreas del Gobierno nacional y de las administraciones provinciales para organizar el arribo de León XIV.
García Cuerva explicó que actualmente no existen reuniones con el presidente Javier Milei, pero sí encuentros de trabajo con Karina Milei y con los ministros de Seguridad nacional y de la provincia de Buenos Aires. En ese marco, adelantó además que se realizará un encuentro interreligioso el lunes próximo por la tarde.
El arzobispo de Buenos Aires destacó también la coordinación existente entre las áreas de seguridad. Según expresó, "el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires está trabajando muy bien con el de Seguridad Nacional".
La organización de la visita involucra de esta manera a diferentes funcionarios y áreas estatales. El Gobierno nacional ya había informado que trabaja junto con la Santa Sede, la Iglesia argentina y las jurisdicciones involucradas para garantizar las condiciones necesarias para el desarrollo de la visita.
Diferencias con el Gobierno
García Cuerva planteó que la llegada del Papa constituye una "muy buena intención para acercar puntos de acuerdo entre Milei y el Papa", aunque inmediatamente aclaró que existen diferencias.
En ese sentido, sostuvo que "también hay muchas diferencias y temas en los que no hay coincidencias". La afirmación se produjo después de que el canciller Pablo Quirno expresara que no existía "absolutamente ninguna diferencia fundamental entre el Gobierno nacional y la Iglesia".
Frente a esa definición, García Cuerva señaló: "Creo que Quirno quiere acentuar lo que nos une, pero también hay cosas en las que tenemos diferencias".
La Iglesia buscó así reconocer la existencia de posiciones diferentes sin presentar esas discrepancias como el eje de la visita. La prioridad expresada durante la conferencia estuvo puesta en evitar que el arribo del Pontífice sea utilizado como un elemento más dentro de la disputa política.
Los funcionarios que participan de la organización
Monseñor Raúl Pizarro, secretario general de la CEA, detalló parte del proceso de organización que permitió avanzar hacia la visita confirmada.
Pizarro señaló que Pablo Quirno, canciller; Agustín Ezequiel Caulo, secretario de Culto; y María Inés Brogin Alba, subsecretaria de Culto, fueron las tres primeras personas del Gobierno nacional con quienes comenzaron a reunirse de manera reservada para preparar la llegada del Papa. "Esas tres personas del Gobierno nacional con los que nos empezamos a reunir de manera más silenciosa pensando y soñando lo que hoy ya es una realidad", explicó.
Pero el secretario general de la CEA remarcó que esos funcionarios no son los únicos que participan de la organización. También mencionó a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; Karina Milei, secretaria general de la Presidencia; y autoridades provinciales.
La preparación de la visita se sostiene, de esta manera, sobre un trabajo conjunto entre distintas áreas del Estado y representantes de la Iglesia. La coordinación institucional ya había sido destacada públicamente por el Gobierno y la Conferencia Episcopal.
Discapacidad: una agenda vinculada con la vulnerabilidad
Otro de los temas destacados durante la conferencia fue la discapacidad, especialmente a partir de la visita que León XIV realizará al Cottolengo Don Orione de Claypole.
La visita al establecimiento está prevista para el lunes 9 de noviembre de 2026. Monseñor Marcelo Colombo puso el foco en esta cuestión y sostuvo que la discapacidad constituye un tema de agenda debido a la situación delicada que atraviesan muchas familias y a la vulnerabilidad de sus seres queridos.
El titular de la Conferencia Episcopal aclaró que la presencia del Papa en Don Orione debe ser entendida desde una perspectiva religiosa y misionera, antes que desde una lectura ideológica. En ese sentido, sostuvo que "lejos de ponernos en una situación ideológica, nos acerca a una acción misionera".
Colombo definió la visita a Don Orione como un momento de "profunda contemplación de realidad humana" y remarcó que la Iglesia no pretende quedar limitada a una postura política.
"No nos gustaría quedarnos en una postura política, porque sobre eso nos pronunciamos siempre, sino en nuestro accionar religioso", señaló.
Reconstruir vínculos y poner a los vulnerables en el centro
García Cuerva retomó la palabra para profundizar sobre el sentido que la Iglesia pretende darle a la visita. El arzobispo de Buenos Aires hizo hincapié en la necesidad de reconstruir los vínculos y colocar en el centro a los vulnerables.
En ese marco, sostuvo: "Tenemos que reconstruir nuestra patria". Su planteo estuvo directamente relacionado con el pedido de evitar que el Papa sea incorporado a las divisiones políticas existentes. García Cuerva consideró que sería un error ubicar a León XIV de uno u otro lado de la grieta.
"Como sociedad argentina tenemos que evitar poner al Papa León de uno u otro lado de la grieta, sería un error. Podemos tratar de evitar eso. Creo que estamos bien encaminados", afirmó.
La reflexión quedó vinculada con la propia organización de la visita, que exige el diálogo entre actores institucionales que pueden sostener posiciones diferentes sobre distintos asuntos.
Una misma mesa para Gobierno e Iglesia
Sobre el cierre de su intervención, García Cuerva puso el foco precisamente en ese proceso de diálogo institucional. "Nos estamos sentando en una misma mesa el Gobierno Nacional y la Iglesia", afirmó, antes de plantear cuál debería ser, a su criterio, el paso siguiente: "Debemos dejarnos interpelar por el discurso del Papa".
La frase sintetizó uno de los ejes centrales planteados por la Iglesia durante la conferencia: la visita de León XIV no debería convertirse en un elemento de profundización de las divisiones políticas, sino en una oportunidad para abordar los vínculos sociales y las situaciones de vulnerabilidad.
La agenda oficial de la visita contempla actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján, además de encuentros institucionales y pastorales. El Gobierno informó que el Pontífice mantendrá también un encuentro con Javier Milei en la Casa Rosada.