La Corte Suprema de Brasil endureció las condiciones de la prisión domiciliaria del expresidente Jair Bolsonaro y frustró la visita que el presidente Javier Milei tenía prevista realizar durante su viaje al país vecino.
El Supremo Tribunal Federal (STF), a través de una resolución firmada por el juez Alexandre de Moraes, dispuso nuevas restricciones que prohíben a Bolsonaro recibir visitas con fines sociales, políticos o electorales hasta la finalización de las elecciones legislativas, regionales y presidenciales previstas para octubre.
A partir de esta decisión, únicamente podrán ingresar a la residencia del exmandatario sus abogados y los profesionales médicos encargados de su atención.
La medida fue adoptada luego de que la Justicia considerara que Bolsonaro incumplió una cautelar al difundir una carta de respaldo a la candidatura presidencial de su hijo, Flávio Bolsonaro. Si bien el tribunal descartó revocar el beneficio de la prisión domiciliaria, resolvió reforzar el aislamiento para impedir cualquier participación política durante el proceso electoral.
Días atrás, Milei había confirmado que viajará a Brasil el próximo 25 de julio para participar del acto de proclamación de Flávio Bolsonaro como candidato presidencial. Además, había anticipado su intención de trasladarse a Brasilia para reunirse personalmente con el exmandatario.
"El 25 viajo a Brasil, que lo ungen candidato a Flavio Bolsonaro, y voy a estar en San Pablo. Después voy a hacer un paso por Brasilia para ver a Jair Bolsonaro", había declarado el Presidente en una entrevista radial.
Con la nueva resolución judicial, ese encuentro quedó descartado. Milei mantendrá su participación en el acto político en San Pablo, pero deberá modificar el resto de su agenda en territorio brasileño.
Las razones de la decisión judicial
El juez Alexandre de Moraes sostuvo que el objetivo de las nuevas restricciones es evitar cualquier tipo de intervención política de Bolsonaro durante la campaña electoral.
Según la resolución, el exmandatario incumplió las condiciones de su arresto domiciliario al permitir la difusión de un mensaje de respaldo a la candidatura de su hijo, por lo que el tribunal decidió reforzar su aislamiento sin ordenar su regreso a una prisión común.
La defensa de Bolsonaro calificó la medida como un régimen de "incomunicabilidad" y anunció que presentará recursos para intentar revertir las nuevas restricciones.
La decisión también afecta a otros dirigentes cercanos al expresidente y limita temporalmente sus contactos políticos mientras avanza el calendario electoral brasileño.
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