En un encuentro de alto impacto político y judicial, el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, mantuvo su primera reunión oficial con la Corte Suprema de Justicia de la Nación. La cumbre, que sentó a la mesa a los tres integrantes del máximo tribunal —Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti—, estuvo marcada por gestos de acercamiento y una agenda centrada en la normalización operativa del Poder Judicial. El objetivo primordial de este diálogo institucional fue ratificar una hoja de ruta que permita dar respuesta a la crisis de acefalía que afecta a diversos fueros y jurisdicciones de todo el país.
El plan para cubrir más de 300 cargos vacantes
Uno de los anuncios más significativos de la jornada fue la ratificación, por parte de Mahiques, del compromiso de enviar al Senado los pliegos necesarios para cubrir más de 300 cargos de jueces, fiscales y defensores. Esta medida es considerada clave para normalizar la integración de los tribunales y mejorar la capacidad de respuesta de la Justicia ante una demanda social creciente que exige mayor celeridad. El ministro, quien recientemente asumió en reemplazo de Mariano Cúneo Libarona, fue contundente al describir la gravedad del escenario actual, calificándolo como un "momento histórico" de extrema fragilidad administrativa.
Según las cifras oficiales analizadas en el encuentro, el Poder Judicial enfrenta hoy un 37% de vacancia, un nivel inédito de desocupación de despachos que compromete la celeridad de los procesos. Como ejemplo de esta parálisis operativa, Mahiques recordó que la última vez que se nombraron jueces en Comodoro Py fue en el año 2017. Esta situación de precariedad obliga a que los magistrados actuales deban subrogarse entre sí de manera constante, lo cual genera una sobrecarga de tareas ante la imposibilidad material de dar abasto con el volumen de expedientes.
Prioridades estratégicas y el nuevo sistema acusatorio
A pesar de que la Corte Suprema funciona actualmente con tres miembros tras la jubilación de Juan Carlos Maqueda a fines de 2024, Mahiques aclaró que completar las dos vacantes del máximo tribunal no constituye una prioridad inmediata para su cartera. Según la visión del titular de Justicia, la Corte está dando respuestas satisfactorias y funciona de manera adecuada bajo su composición actual. En cambio, el foco de la gestión se desplazará hacia la base de la pirámide judicial y, fundamentalmente, hacia el interior del país.
En este sentido, la prioridad hoy es cubrir la mayoría de los juzgados de primera instancia y las cámaras, priorizando aquellos fueros que presentan la mayor cantidad de vacantes acumuladas. Mahiques subrayó que los tiempos que exige la sociedad no coinciden con los tiempos que brinda la Justicia actual y que, para agilizar estos plazos, resulta indispensable tanto cubrir las vacancias como instaurar definitivamente el sistema acusatorio. El funcionario destacó que esta transición hacia un modelo más dinámico es una gestión bajo su responsabilidad directa para modernizar el servicio judicial.
Fortalecimiento de las subrogancias y el Estado de derecho
Durante la cumbre, se debatió también la necesidad de robustecer los mecanismos de integración transitoria de los tribunales mientras se sustancian los concursos definitivos. Esto se realizará principalmente a través del fortalecimiento del sistema de conjueces previsto en el régimen de subrogancias vigente. El fin último de este acuerdo es asegurar que los tribunales federales mantengan un funcionamiento normal y fluido ante situaciones de vacancia, licencia u otros impedimentos que puedan sufrir los magistrados titulares, garantizando que el servicio de justicia no se interrumpa.
Finalmente, tanto el Gobierno nacional como la Corte Suprema ratificaron su voluntad de seguir trabajando de manera coordinada, respetando estrictamente las competencias de cada poder. Este compromiso conjunto apunta a fortalecer la independencia de la Justicia, garantizar la seguridad jurídica y asegurar el pleno respeto al Estado de derecho. A través de este canal de diálogo, se busca mitigar la mora judicial y restaurar la integridad del sistema judicial argentino para enfrentar los desafíos institucionales del presente año.