El presidente Javier Milei eligió la Expo EFI 2026 como escenario para realizar un encendido balance de su gestión, en el que destacó lo que considera avances sustanciales en materia económica y estructural. En su intervención, subrayó una serie de indicadores que, según afirmó, reflejan mejoras concretas:
- Baja de la inflación
- Aumento del ahorro
- Caída del riesgo país
- Implementación de una reforma laboral
El mandatario sostuvo que estos resultados han generado reconocimiento a nivel internacional, aunque contrastó esa valoración con la percepción interna. "Recibimos reconocimiento internacionalmente por nuestros logros. Pero como dice la frase, 'Nadie es profeta en su tierra'", afirmó.
En esa línea, cuestionó la cobertura mediática y señaló una supuesta desconexión entre los datos económicos y su interpretación pública: "Nunca en Argentina hubo tanta discrepancia entre los datos reales y las barbaridades que dicen los medios de comunicación".
Cruce con la prensa y defensa personal
Uno de los tramos más confrontativos del discurso estuvo dirigido a periodistas y sectores opositores. Milei denunció lo que calificó como ataques personales reiterados y justificó su estilo de respuesta pública.
"No voy a aceptar la psicopateada de los kukas y los periodistas", expresó, y detalló una serie de acusaciones que, según dijo, han sido dirigidas hacia su persona y su entorno. "Han dicho de todo sobre mí. Me han acusado de incestuoso, zoofílico, y pedófilo", enumeró.
El Presidente defendió su derecho a responder y enmarcó esa postura en lo que definió como el principio de no agresión: "Los periodistas pueden pegar, pero también se puede responder. Eso no afecta a la libertad de expresión".
Asimismo, planteó interrogantes sobre la supuesta asimetría en ese vínculo: "Si creen que hay asimetría, les pregunto: ¿en qué momento ejercí violencia? Esto es para todos los llorones".
Respaldo a Caputo y elogio a la experiencia financiera
En el plano económico, Milei dedicó un segmento central de su discurso a respaldar al ministro de Economía, Luis Caputo, a quien definió como una pieza clave de su administración.
El Presidente destacó especialmente su trayectoria en el sistema financiero internacional y su experiencia en el manejo de mesas de trading. Según explicó, esa capacidad fue determinante en el contexto inicial de su gestión: "Primero, del quilombo que teníamos, dos tercios era financiero, y necesitaba a alguien que entendiera mucho de finanzas".
Enumeró además su paso por instituciones de peso global:
- JP Morgan
- Deutsche Bank
- BlackRock
Para Milei, esa experiencia se traduce en una toma de decisiones pragmática: "No se puede enamorar de ninguna teoría estúpida de ningún analista porque, si perdía plata, lo volaban por los aires".
En un tono enfático, sintetizó su valoración: "El tipo es un gigante, sabe tomar decisiones y no se enamora de ninguna pelotudez. Si funciona, bien; si no, tiro en la cabeza y lo ejecuta. Eso es brillante".
La apuesta estructural: el Ministerio de Desregulación
Uno de los ejes más destacados del discurso fue la política de desregulación impulsada por el gobierno. Milei remarcó la creación de una nueva cartera, inexistente en administraciones anteriores, como símbolo de su enfoque reformista.
Se trata del Ministerio de Desregulación, una iniciativa que, según explicó, fue concebida junto a Federico Sturzenegger. En el ámbito interno, reveló, lo denominan "Ministerio de los Rendimientos Crecientes", aunque optaron por una denominación más accesible.
El Presidente presentó cifras contundentes para dimensionar el alcance de esta política:
- Más de 15.000 desregulaciones realizadas durante su gestión
- Un ritmo promedio de eliminación de 17 regulaciones por día
"Somos el gobierno más reformista no solo de la historia argentina sino de la historia de la humanidad: nunca nadie hizo tanto en tan poco tiempo", afirmó.
Incluso apeló a una imagen ilustrativa para reforzar su punto: "Casi que les diría que si duermen 7 horas, cuando terminemos esta charla, quizás sacamos una o dos regulaciones".
Un mensaje político con proyección electoral
En el tramo final de su intervención, Milei introdujo un mensaje de tono político y prospectivo, en el que planteó un escenario de disyuntiva frente al rumbo del país.
"Si aceptamos el desafío del cambio, volveremos a ser grandes nuevamente", sostuvo. En contraposición, advirtió sobre las consecuencias de no avanzar en esa dirección: "Si no tenemos los cojones para enfrentar el cambio, nos vamos a convertir en la mierda a la que nos llevaba el kirchnerismo".
De este modo, el discurso combinó balance de gestión, defensa personal, respaldo a su equipo económico y una narrativa de transformación estructural, enmarcada en una fuerte confrontación con sectores críticos y en un llamado a sostener el rumbo de reformas.