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Acción de gracias en la Catedral Basílica

Nahuel Gallo encabezó la misa por su liberación y pidió por los detenidos en el exterior

En una emotiva ceremonia en la Catedral Basílica, el gendarme catamarqueño agradeció su libertad tras 448 días en Venezuela y visibilizó la situación de quienes siguen privados de ella.

22 Marzo de 2026 19.25

Este domingo por la tarde, la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle se convirtió en el escenario de una convocatoria religiosa y social de profunda significación para la provincia. La ceremonia, que dio inicio a las 19, tuvo como protagonista central a Nahuel Gallo, el gendarme que recientemente recuperó su libertad tras permanecer 448 días detenido en Venezuela. La misa fue concebida como un acto de doble propósito: una acción de gracias por el fin de su cautiverio y un espacio de oración y reclamo por aquellas personas que aún permanecen privadas de su libertad en el extranjero. Esta celebración religiosa no fue un evento aislado, sino que fue anunciada por el propio Gallo apenas regresó a la provincia el pasado viernes. Acompañado por una multitud de fieles, el gendarme buscó enmarcar su retorno en una convocatoria abierta a toda la comunidad, transformando su alivio personal en un mensaje de solidaridad hacia otros detenidos que enfrentan condiciones difíciles fuera del país.

Presencias institucionales y apoyo civil

La importancia del caso y la relevancia de la figura de Nahuel Gallo quedaron de manifiesto ante la nutrida concurrencia de autoridades provinciales y figuras del ámbito judicial que se dieron cita en el templo mayor de Catamarca. Entre los presentes se destacaron el gobernador Raúl Jalil, la ministra de Salud, Johana Carrizo, y el diputado provincial Tiago Puente. Asimismo, el ámbito judicial estuvo representado por el juez federal Miguel Ángel Contreras, quien junto a familiares del gendarme y miembros de diversas fuerzas de seguridad, brindó su apoyo institucional en este momento de cierre.

En la previa de la misa, el clima de respeto y admiración fue palpable entre los asistentes que colmaron las naves de la Catedral. Incluso turistas que se encontraban accidentalmente en el lugar se sumaron al reconocimiento público; uno de ellos definió el caso de Gallo como un verdadero ejemplo por todo lo que el efectivo debió atravesar durante su prolongada detención en territorio venezolano. La presencia de la comunidad no solo validó el alivio de la familia, sino que reforzó el carácter colectivo de un reclamo que trascendió las fronteras provinciales durante los meses de incertidumbre.

Un testimonio de templanza y coraje

El juez federal Miguel Ángel Contreras, quien ha seguido de cerca las alternativas legales y humanas de este proceso, brindó declaraciones que pusieron de relieve el carácter del gendarme. El magistrado valoró profundamente la fortaleza de Nahuel Gallo y sostuvo que su experiencia representa, en esencia, un ejemplo de templanza y coraje para toda la sociedad. Para el ámbito judicial y civil, la capacidad del efectivo para mantener la integridad durante más de un año de privación de la libertad se ha convertido en un símbolo de entereza frente a la adversidad extrema.

No obstante, la alegría por el reencuentro no se manifestó de forma completa en el ánimo del protagonista. El propio Contreras señaló que, pese al evidente alivio que significa estar nuevamente en su hogar, Gallo mantiene un profundo sentimiento de tristeza. Este pesar está directamente vinculado a su preocupación por quienes continúan detenidos en el exterior, muchos de los cuales se encuentran en condiciones sumamente difíciles y precarias. Esta carga emocional fue la que impulsó al gendarme a solicitar que la misa no fuera solo un acto de agradecimiento personal, sino un reclamo activo por la libertad de otros ciudadanos que aún no han podido retornar a sus hogares.

El significado de un regreso esperado

El retorno de Nahuel Gallo a Catamarca, concretado el pasado viernes, marcó el fin de una larga espera de 448 días que mantuvo en vilo a la opinión pública. La cronología de su caso subraya la magnitud de la experiencia vivida en Venezuela y la importancia de su reintegro a las filas de su fuerza y a su núcleo familiar. La misa de esta tarde cierra un capítulo de angustia para sus allegados, pero abre, según el pedido expreso del gendarme y el acompañamiento de las autoridades presentes, una nueva instancia de visibilización sobre la situación humanitaria de los detenidos en cárceles extranjeras. Bajo el amparo de la Virgen del Valle, la fe y el compromiso civil se unieron para celebrar la libertad recuperada y exigir justicia por aquellos que todavía permanecen en cautiverio.