El Gobierno anunció este jueves una modificación en el esquema de seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos, que tendrá como principal cambio la centralización de todas las tareas de resguardo en Casa Militar.
La decisión fue comunicada por el Poder Ejecutivo mediante un comunicado en el que se explicó que el personal de Casa Militar, bajo la conducción del general de brigada Sebastián Ignacio Ibáñez, asumirá la responsabilidad integral de las funciones de seguridad tanto de la Quinta de Olivos como de las residencias transitorias utilizadas por el Presidente de la Nación y su familia.
Según el texto difundido por la Casa Rosada, el objetivo de la reorganización es fortalecer la seguridad y, simultáneamente, facilitar los procesos administrativos internos vinculados con el funcionamiento de las residencias presidenciales.
El nuevo esquema contempla que Casa Militar concentre las responsabilidades relacionadas con el resguardo presidencial, mientras que otras tareas continuarán bajo la órbita del personal civil.
Los argumentos oficiales para el cambio
La explicación del Gobierno vincula la decisión con dos factores principales: una denominada "escalada de la inseguridad a nivel global" y la próxima visita del papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre.
De acuerdo con el comunicado oficial, la reorganización apunta a "elevar los estándares de eficiencia y seguridad del Presidente y de su entorno". La visita papal aparece como uno de los elementos considerados para modificar el esquema vigente. Según la explicación oficial, el acondicionamiento necesario para la visita implicará un movimiento significativo de "personal ajeno" a las instalaciones presidenciales.
Ese movimiento estará relacionado con la ejecución de obras y con la prestación de los servicios necesarios para preparar los espacios que serán utilizados durante la visita oficial. Para el Ejecutivo, esta circulación adicional representa un factor de riesgo para la seguridad presidencial que debe ser contemplado dentro del nuevo dispositivo.
Filtraciones y salida de personal civil
Sin embargo, desde Balcarce 50 señalaron que existe además un hecho inmediato detrás de la decisión. Según indicaron desde el Ejecutivo, "hubo filtraciones que afectan la seguridad presidencial".
La creciente desconfianza respecto del personal civil derivó en una decisión concreta: el Gobierno dispuso el despido de 12 integrantes del personal civil y el reacomodamiento del resto de la dotación en otras dependencias, entre ellas la Casa Rosada. La medida forma parte de una reestructuración más amplia de la organización interna de la Quinta de Olivos y modifica el esquema mediante el cual se distribuían hasta ahora las funciones vinculadas con la residencia presidencial.
Disolución de la Administración General de Olivos
Como parte del proceso, la Presidencia determinó disolver la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, entidad que hasta el momento estaba a cargo de la Quinta.
La estructura vigente separaba distintas funciones relacionadas con el funcionamiento de la residencia. Con la nueva organización, esas responsabilidades serán redistribuidas. Las tareas quedarán diferenciadas de la siguiente manera:
- Seguridad: quedará centralizada en Casa Militar.
- Administración: continuará en manos del personal civil.
- Limpieza: seguirá a cargo de trabajadores civiles.
- Cocina: permanecerá bajo responsabilidad de personal civil.
- Personal civil: parte de la dotación será reubicada en otras dependencias, incluida la Casa Rosada.
Según remarcaron a TN, la reorganización no implica que todas las funciones de la Quinta pasen a ser desempeñadas por personal militar. El cambio central está concentrado en las tareas de seguridad, mientras que las funciones administrativas y operativas vinculadas con la limpieza y la cocina continuarán bajo responsabilidad civil.
Un proceso de traspaso de 60 días
El Gobierno sostiene que el traspaso a Casa Militar permitirá reducir la estructura formal y la cantidad de personal que permanece en la residencia presidencial.
La transferencia no será inmediata. De acuerdo con la comunicación oficial, el proceso administrativo destinado a concretar el traspaso de responsabilidades y bienes se desarrollará durante los próximos 60 días.
Durante ese período deberá concretarse la reorganización de las funciones y de los recursos vinculados con la Residencia Presidencial de Olivos, en el marco de la nueva estructura definida por la Presidencia.