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Reclamo salarial

Sexto día de paro: el conflicto en Valle Viejo se profundiza y no encuentra una salida

Los trabajadores municipales nucleados en el SOEM Valle Viejo mantienen la medida de fuerza por tiempo indeterminado en reclamo de un aumento salarial del 30%. Sin avances concretos en las negociaciones, el conflicto suma tensión política, judicial y gremial.

15 Junio de 2026 10.09

El conflicto que mantiene paralizada parte de la actividad municipal en Valle Viejo ingresó en su sexto día consecutivo sin señales concretas de resolución. A pesar de las expectativas generadas por una eventual mediación del gobernador Raúl Jalil, los trabajadores municipales agrupados en el SOEM Valle Viejo ratificaron la continuidad del paro por tiempo indeterminado y endurecieron su postura frente a la falta de respuestas a sus reclamos.

La medida de fuerza, iniciada la semana pasada, tiene como eje central la demanda de un incremento salarial del 30% para los empleados municipales. Este pedido se contrapone al acuerdo alcanzado por la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), convenio que fue cuestionado por numerosos trabajadores, quienes sostienen que se firmó por una suma inferior a la reclamada y sin una consulta previa a las bases.

Una disputa salarial que derivó en una crisis gremial

El desacuerdo con el entendimiento rubricado por UPCN no solo profundizó el malestar entre los trabajadores municipales, sino que también provocó un reordenamiento interno en la representación gremial. En rechazo a la actuación del sindicato conducido por Claudia Espeche, un importante sector de empleados decidió respaldar al SOEM Valle Viejo.

Sin embargo, la situación presenta una particularidad que complejiza cualquier instancia formal de negociación: la comuna de Valle Viejo no reconoce al SOEM Valle Viejo como entidad gremial interlocutora. Esta circunstancia se convirtió en uno de los principales obstáculos para encauzar institucionalmente el conflicto.

Precisamente, la falta de reconocimiento del sindicato es la razón por la cual hasta el momento no se avanzó con una medida de conciliación obligatoria. De acuerdo con lo planteado en el marco del conflicto, una decisión de ese tipo implicaría otorgar reconocimiento formal al gremio encabezado por Carlos Moya y Verónica Herrera, secretaria adjunta y principal referente visible de la protesta.

El encuentro con el gobernador y la expectativa de diálogo

En medio de la escalada del conflicto, durante el fin de semana se produjo un encuentro casual entre Verónica Herrera y el gobernador Raúl Jalil en la zona de Tres Puentes. La dirigente aprovechó la oportunidad para trasladarle personalmente la preocupación de los trabajadores y exponer la falta de respuestas al reclamo salarial y laboral que motivó el paro.

"Le consulté cuándo se iba a poder dar una solución a la problemática que estamos teniendo", explicó Herrera al referirse a la conversación mantenida con el mandatario provincial.

Según relató la dirigente sindical, Jalil se comprometió a facilitar durante esta semana una instancia de diálogo con la intendenta de Valle Viejo, Susana Zenteno. Asimismo, habría manifestado su disposición para gestionar una reunión con funcionarios del Gobierno provincial con el objetivo de analizar posibles alternativas que permitan destrabar el conflicto.

El rechazo a levantar la medida de fuerza

Pese a la expectativa generada por la intervención del gobernador, desde el gremio descartaron la posibilidad de suspender momentáneamente el paro mientras avanzan las gestiones. Herrera indicó que desde el entorno del mandatario provincial se sugirió la posibilidad de levantar temporalmente la medida como gesto para favorecer el diálogo. Sin embargo, la propuesta fue rechazada de manera inmediata por la conducción sindical.

"Nuestra postura es que hasta que no haya arreglo no íbamos a levantar el paro", sostuvo la dirigente, ratificando la continuidad del plan de lucha.

La definición refleja la postura adoptada por los trabajadores desde el inicio del conflicto y confirma que cualquier posibilidad de normalización dependerá de avances concretos en las negociaciones salariales.

Movilizaciones, acampe y repercusiones políticas

El conflicto tuvo una fuerte presencia en las calles durante los últimos días. Hasta el viernes pasado se realizaron movilizaciones, cortes de calles y distintas manifestaciones que buscaron visibilizar el reclamo de los empleados municipales.

A ello se suma un acampe de trabajadores que continúa instalado hasta este lunes, constituyéndose en uno de los principales símbolos de la protesta. La prolongación del conflicto también generó repercusiones en diversos sectores políticos de la provincia, ampliando el impacto de una disputa que inicialmente se circunscribía al ámbito municipal.

La notificación judicial y una nueva fuente de tensión

El conflicto sumó un nuevo capítulo durante la jornada del domingo. Verónica Herrera fue notificada por personal judicial en el marco de actuaciones que se tramitan en la Fiscalía de Instrucción de Tercera Nominación del Distrito Este.

Según se informó, la dirigente fue puesta en conocimiento de la existencia de una causa y recibió una notificación mediante la cual se le comunica que deberá cesar "todo tipo de acto turbatorio" y canalizar los reclamos por las vías legales correspondientes, bajo apercibimiento de ley.

La actuación judicial generó un inmediato rechazo dentro del gremio. Desde el SOEM Valle Viejo interpretaron la medida como un intento de la administración encabezada por Susana Zenteno de condicionar la protesta.

Lejos de contribuir a una descompresión del conflicto, la notificación fue considerada por los trabajadores como un elemento que profundiza la confrontación existente. Según la postura sindical, este mecanismo legal no hizo más que fortalecer la decisión de sostener la medida de fuerza.

De esta manera, el conflicto municipal en Valle Viejo atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión. Con un paro que ya lleva seis días, un reclamo salarial sin respuesta, diferencias gremiales de fondo, intervención política y actuaciones judiciales en curso, el escenario continúa abierto y sin una solución visible en el corto plazo.