La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, visitó la ciudad de Rosario y dejó una de las declaraciones políticas más resonantes de la jornada al referirse a la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. "Estamos todos esperando la declaración jurada de Adorni", sostuvo ante los medios locales que cubrían su presencia en la ciudad santafesina.
La afirmación de la titular de la Cámara alta se produjo en el marco de una visita de carácter íntimo y familiar, vinculada a la conmemoración del quinto aniversario del fallecimiento de su padre, Eduardo Villarruel, un militar que combatió en la guerra de Malvinas y que falleció tras complicaciones derivadas del Covid-19.
La vicepresidenta participó de una misa especial realizada en homenaje a su padre y, al arribar al lugar, fue recibida por el cura párroco de la Catedral, Osvaldo Macerola.
Una visita familiar
Aunque el motivo principal del viaje estuvo relacionado con un acto conmemorativo de carácter personal, la presencia de Villarruel generó una fuerte expectativa política y mediática en Rosario.
La llegada de la vicepresidenta estuvo acompañada por un discreto operativo de seguridad que, según se indicó, no alteró el tránsito vehicular en la zona. Sin embargo, la cobertura periodística se concentró rápidamente en las definiciones políticas que podía dejar durante su paso por la ciudad.
Al finalizar la ceremonia religiosa, Villarruel dialogó con la prensa y respondió preguntas vinculadas a la actualidad política nacional, las tensiones internas dentro del oficialismo y el escenario institucional del Gobierno. Uno de los puntos más destacados de sus declaraciones estuvo relacionado con el pedido de presentación de la declaración jurada de Manuel Adorni. Con esa frase, la vicepresidenta se sumó al reclamo que previamente había expresado la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich.
Distancia del Ejecutivo
Durante el intercambio con los periodistas, Villarruel también buscó tomar distancia respecto de la gestión directa del Poder Ejecutivo nacional. Consultada sobre las internas dentro del oficialismo, la vicepresidenta respondió de manera tajante: "No participo del Gobierno".
La frase fue interpretada como una señal de diferenciación respecto del funcionamiento interno del Ejecutivo encabezado por Javier Milei. Al mismo tiempo, Villarruel sostuvo que las explicaciones vinculadas al rumbo de la gestión deben ser solicitadas directamente al Presidente. A pesar de marcar esa distancia política y operativa, la vicepresidenta dejó además una reflexión sobre el clima interno y el modo en que deben desarrollarse los vínculos dentro del ámbito político y social. "La convivencia en sociedad debe ser con respeto", expresó, remarcando una diferencia metodológica en medio de las tensiones que atraviesan al oficialismo.
Entre las principales definiciones políticas que dejó en Rosario se destacan:
- "Estamos todos esperando la declaración jurada de Adorni"
- "No participo del Gobierno"
- "La convivencia en sociedad debe ser con respeto"
Las frases pronunciadas por la vicepresidenta rápidamente concentraron la atención de la cobertura política debido a la tensión interna que atraviesa al oficialismo y a las diferencias públicas que, en distintos momentos, quedaron expuestas entre sectores del espacio gobernante.
El recuerdo de Eduardo Villarruel
El eje principal de la visita estuvo vinculado al homenaje a Eduardo Villarruel, veterano de la guerra de Malvinas y padre de la vicepresidenta. La misa conmemoró el quinto aniversario de su fallecimiento, ocurrido tras complicaciones por Covid-19. La ceremonia religiosa se desarrolló en un marco de recogimiento y estuvo atravesada por el recuerdo de la trayectoria militar de Eduardo Villarruel, especialmente por su participación en el conflicto bélico de Malvinas.
La presencia de la vicepresidenta en Rosario estuvo marcada por ese componente familiar y emotivo, aunque el contexto político nacional terminó otorgándole también una fuerte dimensión institucional y mediática.
Sin definiciones electorales
Antes de retirarse de la ciudad, Villarruel evitó brindar precisiones sobre eventuales escenarios electorales futuros o sobre una posible candidatura para 2027. La vicepresidenta optó por no profundizar sobre proyecciones políticas a largo plazo y concentró sus últimas declaraciones en el vínculo personal que mantiene con la provincia de Santa Fe.
En ese sentido, recordó los lazos que la unen con la región y definió a Rosario como su "segunda casa", una expresión que cerró una visita atravesada por el homenaje familiar, la atención política y las definiciones que volvieron a poner en escena las tensiones internas dentro del oficialismo nacional.