El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió un alerta amarilla por tormentas que regirá durante la madrugada del viernes 27. La advertencia abarca un área de cobertura que será afectada por tormentas aisladas, algunas de las cuales podrían alcanzar fuerte intensidad.
Según la información oficial, estos fenómenos estarán caracterizados por condiciones típicas de inestabilidad atmosférica significativa, con potencial para desarrollar eventos localmente intensos. El nivel amarillo implica la posibilidad de fenómenos meteorológicos con capacidad de generar inconvenientes puntuales y que, por ese motivo, requieren atención y seguimiento.
Características previstas de las tormentas
De acuerdo con el parte difundido, las tormentas podrán estar acompañadas por una combinación de variables meteorológicas que incrementan su intensidad y su impacto potencial. Entre las condiciones previstas se destacan:
Caída de granizo.
Intensa actividad eléctrica.
Precipitación abundante en cortos períodos.
Ráfagas de viento que pueden alcanzar los 80 km/h.
En cuanto a los acumulados de lluvia, se prevén valores estimados entre 20 y 40 milímetros, aunque el informe aclara que estos registros pueden ser superados de manera local. Esta precisión no es menor: en contextos de tormentas aisladas, la distribución de la precipitación suele ser irregular, con sectores donde el agua caída puede resultar considerablemente mayor que en zonas cercanas.
La combinación de ráfagas intensas, granizo y lluvias concentradas en lapsos breves configura un escenario meteorológico que, si bien no necesariamente se traduce en daños generalizados, sí puede generar complicaciones puntuales.
Impactos posibles y carácter sectorizado del fenómeno
Un aspecto central del comunicado oficial es la aclaración sobre el alcance real de los impactos mencionados. El SMN remarca que se trata de escenarios posibles, lo que significa que las condiciones descriptas podrían registrarse, pero no necesariamente ocurrirán en toda la ciudad ni con la misma intensidad en cada sector.
Las tormentas serán aisladas, una característica que implica variabilidad espacial. En términos prácticos, esto supone que:
En algunos sectores podrían desarrollarse tormentas intensas.
En otros puntos, en cambio, podrían no registrarse precipitaciones o presentarse de manera débil.
Los acumulados de lluvia pueden diferir notablemente entre barrios o áreas cercanas.
Este comportamiento irregular es propio de las tormentas convectivas, donde las células de inestabilidad se forman y desplazan de manera localizada. Por ello, mientras una zona puede experimentar ráfagas cercanas a los 80 km/h o precipitaciones superiores a los 40 mm, otra área dentro de la misma ciudad podría no presentar fenómenos relevantes.
Prevención y recaudos ante el alerta amarillo
El comunicado enfatiza que el alerta se emite con un objetivo preventivo. Muchas veces, este tipo de fenómenos no generan daños. Sin embargo, también se advierte que en otras ocasiones una tormenta puntual puede ocasionarlos, aun cuando el evento no sea generalizado.
El propósito del alerta amarillo es precisamente anticipar esa posibilidad y promover la adopción de recaudos simples, adecuados al contexto meteorológico previsto. La anticipación resulta clave frente a fenómenos que pueden desarrollarse con rapidez y presentar variaciones en intensidad en lapsos breves.
En ese sentido, el carácter aislado de las tormentas no reduce la importancia del aviso. Por el contrario, refuerza la necesidad de atención, ya que la imprevisibilidad espacial puede derivar en situaciones localizadas de mayor severidad.