La comunidad de El Portezuelo vivió este jueves 5 de noviembre una jornada marcada por la fe, el amor y la devoción, con la visita de la sagrada imagen de la Virgen del Valle, que se venera en la Ermita de Valle Viejo.
La llegada de la Madre Morena convocó a los fieles en un clima de oración, recogimiento y emoción. El encuentro se convirtió en una oportunidad para compartir la fe y renovar el vínculo espiritual con la Virgen, en una manifestación de amor y devoción hacia Ella.
La presencia de la imagen sagrada representó un momento significativo para la comunidad, que recibió a Nuestra Madre del Valle con sentimientos de profunda espiritualidad. La jornada estuvo atravesada por la oración y el recogimiento, en un espacio donde los participantes pudieron renovar sus expresiones de fe y fortalecer su cercanía con María.
La visita se inscribe en el recorrido que la parroquia San Isidro Labrador viene desarrollando por distintas comunidades, como parte de la preparación para las fiestas marianas que tendrán lugar en diciembre.

El recorrido parroquial como preparación para diciembre
La presencia de la Virgen del Valle en El Portezuelo forma parte de una iniciativa pastoral que busca acercar la sagrada imagen a las comunidades y acompañarlas en el camino de preparación hacia las celebraciones marianas de diciembre.
En ese marco, cada visita representa una instancia de encuentro entre los fieles y la Madre Morena. La parroquia San Isidro Labrador continúa llevando adelante este recorrido por diferentes localidades, con el propósito de generar espacios de oración, devoción y fortalecimiento espiritual.
El paso de la imagen por El Portezuelo permitió a los integrantes de la comunidad compartir una experiencia religiosa en torno a la figura de María. La jornada, caracterizada por el recogimiento y la emoción, se vinculó con el sentido de preparación que acompaña a las próximas fiestas marianas.
La devoción a Nuestra Madre del Valle se expresó en la recepción de la imagen y en el encuentro de los fieles, que renovaron su amor hacia Ella en un clima de espiritualidad compartida.
Fe, esperanza y acompañamiento a las familias
La visita también fue presentada como una oportunidad para fortalecer la fe, renovar la esperanza y sentir la presencia amorosa de María en el corazón de cada familia. Bajo el manto de Nuestra Madre del Valle, cada encuentro adquiere un sentido de acompañamiento y cercanía. La comunidad de El Portezuelo compartió esa experiencia durante la jornada del jueves, en la que la oración y la devoción estuvieron presentes como expresiones centrales de la fe.
El mensaje que acompañó la visita destacó la importancia de mantener viva la confianza y la esperanza, y de reconocer en la Virgen una presencia espiritual para las familias y para toda la comunidad.

La celebración concluyó con una invocación para que la Virgen del Valle continúe bendiciendo y acompañando a los habitantes de El Portezuelo. La visita de la imagen sagrada, venerada en la Ermita de Valle Viejo, se sumó así al recorrido que la parroquia San Isidro Labrador desarrolla por las distintas comunidades, en la antesala de las fiestas marianas de diciembre.
En una jornada de oración, recogimiento y emoción, los fieles renovaron su devoción a la Madre Morena y compartieron un encuentro que tuvo a la fe como eje central.