La situación de los incendios forestales en la provincia mantiene especial atención sobre Andalgalá y Capayán, donde permanecen activos dos focos, mientras otros seis incendios continúan contenidos y bajo monitoreo permanente.
En Andalgalá, los incendios registrados en Minas Capillitas y Villa Vil permanecen activos en sectores ubicados a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar. La superficie afectada se estima en más de 1.000 hectáreas, en un contexto que presenta dificultades adicionales para el despliegue de los equipos debido a la altura y a las características del terreno.
Frente a estas condiciones, una cuadrilla de la Brigada de Lucha contra Incendios Forestales trabaja en conjunto con Bomberos Voluntarios de Andalgalá, concentrando las tareas en el monitoreo terrestre de los sectores comprometidos. Paralelamente, el área técnica realiza un seguimiento mediante imágenes satelitales y analiza alternativas que permitan acceder a las zonas afectadas.
La combinación entre las condiciones geográficas y la necesidad de mantener una evaluación constante determina una estrategia que articula la información obtenida en terreno con las herramientas de seguimiento remoto.
Un foco activo en Capayán
En Capayán, otro incendio permanece activo en las cercanías de la Ruta Provincial N.º 33, aproximadamente a la altura del kilómetro 60. Personal de la Brigada trabaja directamente en el lugar, donde las características de la vegetación representan un factor relevante para la evolución del fuego.
El incendio afecta principalmente zonas de bosque nativo con abundante material combustible grueso, y la superficie comprometida supera las 500 hectáreas.
La presencia de los equipos en el sector permite sostener las tareas de seguimiento y las acciones correspondientes sobre un incendio que se desarrolla en un área con una importante carga de combustible.
Seis focos contenidos bajo vigilancia
Mientras Andalgalá y Capayán concentran los principales focos activos, otros seis incendios se encuentran contenidos, aunque continúan bajo monitoreo permanente. Se trata de los registrados en:
Aconquija, en Andalgalá.
Banda de Varela, en Capital.
San Antonio, en Fray Mamerto Esquiú.
Miraflores, en Capayán.
Ruta Nacional N.º 38, en inmediaciones de El Pantanillo.
Balcozna, en Paclín.
Entre estos antecedentes, adquieren particular relevancia los incendios de Banda de Varela y San Antonio, debido a que afectaron zonas de interfaz urbano-forestal, donde existió riesgo para viviendas.
Durante la jornada también se realizó un sobrevuelo de reconocimiento con una aeronave del Sistema Nacional de Manejo del Fuego (SNMF). La operación tuvo como objetivo evaluar la situación desde el aire y contribuir a la planificación de las acciones correspondientes en los distintos sectores.
Una respuesta articulada entre organismos
El despliegue frente a los incendios se desarrolla mediante un esquema de trabajo coordinado entre distintos organismos. La respuesta involucra a la Brigada de Lucha contra Incendios Forestales y a cuerpos de Bomberos Voluntarios de Capital, Valle Viejo, Fray Mamerto Esquiú, Chumbicha y Andalgalá.
A este dispositivo se suman la Policía de la Provincia, Protección Civil, Aguas de Catamarca y la Municipalidad de Fray Mamerto Esquiú, entre otros organismos que participan de las tareas.
Esta articulación permite combinar las capacidades de intervención, monitoreo y asistencia necesarias frente a incendios que presentan características diferentes según el territorio donde se desarrollan. La planificación contempla tanto las condiciones de cada foco como la necesidad de preservar la seguridad de la población y del personal que interviene.
Temperaturas elevadas y baja humedad, factores de riesgo
El escenario meteorológico constituye otro de los elementos centrales en el seguimiento de la situación. Las condiciones continúan siendo favorables para la propagación del fuego, con temperaturas elevadas y niveles muy bajos de humedad relativa.
En este contexto, el monitoreo permanente adquiere especial importancia. Las evaluaciones se realizan mediante herramientas satelitales y relevamientos en terreno, con el objetivo de mantener actualizado el estado de los focos y definir las acciones de acuerdo con las características particulares de cada incendio.
La prioridad establecida es la seguridad de la población y del personal interviniente, mientras se sostiene el seguimiento de los sectores afectados y se planifican las intervenciones necesarias.
272 incendios en lo que va de la temporada
La dimensión del escenario provincial también queda reflejada en el acumulado de la temporada. En lo que va del período se registraron 272 incendios forestales en la provincia, con una superficie afectada que supera las 3.000 hectáreas.
Dentro de ese panorama, los focos activos de Minas Capillitas y Villa Vil, en Andalgalá, y el incendio cercano a la Ruta Provincial N.º 33, en Capayán, requieren la continuidad de las tareas de monitoreo e intervención. Al mismo tiempo, los seis focos contenidos permanecen bajo vigilancia, en una estrategia que combina presencia territorial, reconocimiento aéreo y seguimiento satelital.