El inicio del fin de semana largo se vivió como una verdadera celebración colectiva en la capital provincial. Numerosos vecinos, turistas y familias eligieron disfrutar este sábado recorriendo la Feria Manos Catamarqueñas, un evento estratégico que reunió a una destacada selección de artesanos, diseñadores y emprendedores. El escenario elegido para este despliegue fue la Plaza Quique Sánchez Vera, ubicada estratégicamente frente a la Casa de la Puna, un sitio que funcionó como punto de convergencia para locales y visitantes.
Detrás de este despliegue se encuentra una planificación institucional clara. Con el objetivo firme de revalorizar de manera integral el trabajo y el esfuerzo tanto de los productores locales como de aquellos provenientes de distintos municipios, la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico de la Capital redobló la apuesta por este espacio. La meta de las autoridades locales es ambiciosa pero firme: consolidar esta plaza de comercialización y encuentro cultural durante cada uno de los fines de semana largos del año, garantizando así una continuidad para la economía regional.
Un punto de encuentro bajo el sol de otoño
Desde el mediodía, el espacio público cobró vida con una fisonomía particular. Grupos de amigos, familias enteras y visitantes llegados desde distintos puntos del país se integraron activamente a una propuesta integral. El evento logró amalgamar con fluidez diferentes aristas de la identidad local, combinando de forma armónica los siguientes elementos clave:
Artesanías y diseño: Exposiciones de creadores locales y de diversos municipios.
Gastronomía: Opciones culinarias que congregaron a los asistentes en torno a almuerzos compartidos.
Música y danza: Una grilla artística que mantuvo el escenario activo durante toda la tarde.
Costumbres tradicionales: Rondas de mate que multiplicaron los momentos compartidos bajo el agradable sol otoñal catamarqueño.
Formación y despliegue del folklore regional
La propuesta artística se pensó desde la acción y el aprendizaje. La jornada comenzó formalmente con los talleres de gato y chacarera, dictados de manera abierta por la bailarina y docente Rita Soria. La convocatoria tuvo un trasfondo de preparación colectiva, ya que la docente invitó de forma expresa a todos los participantes a prepararse para lo que será la próxima edición de la emblemática Fiesta Nacional e Internacional del Poncho.
Posteriormente, el escenario principal recibió al Ballet Folklórico Municipal, una formación artística dirigida por el profesor Víctor Aybar. Los integrantes del cuerpo de baile volvieron a demostrar ante los presentes por qué son considerados, de manera unánime, como los embajadores indiscutidos del folklore regional. El elenco municipal logró deslumbrar al público mediante un espectáculo de alta calidad técnica y conceptual que incluyó la interpretación de las siguientes disciplinas:
Zambas tradicionales.
Chacareras de la región.
Malambo.
Destrezas con bombo y boleadoras.
Voces populares y el aporte universitario
La música en vivo continuó su marcha de la mano de la intérprete Dalma Robles. La artista inició su presentación ante el público masivo con un enérgico popurrí de zambas carperas, para luego trazar un recorrido profundo por diferentes clásicos del cancionero popular argentino. Robles consiguió cautivar por completo a los presentes gracias a la combinación de una voz potente y un carisma singular, ganándose el aplauso cerrado de la concurrencia. Toda la animación y la conducción formal del evento estuvieron a cargo de Franco Ocaranza, quien se encargó de mantener el clima festivo y la interacción con el público.
La articulación institucional se profundizó con la participación de Extensión Universitaria. El área académica se sumó formalmente a la propuesta artística general mediante la presentación exclusiva de su ballet de adultos mayores. Los integrantes de este cuerpo de baile interpretaron con notable gracia y elegancia diversas danzas tradicionales de nuestro patrimonio cultural, demostrando la vigencia y la apropiación de las tradiciones.
El broche de oro de este primer día de feria estuvo a cargo de la agrupación musical El Vendaval. Liderados por la voz de Fernando Tapia, y apuntalados por una sólida formación instrumental que incluyó bombo, violín y bandoneón, la banda generó el clima propicio para el cierre. Su música actuó como una invitación directa para que tanto los profundos conocedores de la danza como los aprendices se animaran a bailar gatos, chacareras y zambas. De este modo, se coronó una jornada inaugural que estuvo fuertemente marcada por la cultura, la artesanía, los sabores y las tradiciones netamente catamarqueñas.
La fiesta continúa: El cronograma del domingo
La actividad de la Feria Manos Catamarqueñas no concluye con la jornada del sábado. Mañana domingo se desarrollará de forma completa la segunda y última jornada de este gran encuentro cultural y comercial, manteniendo su espíritu de acceso libre para toda la comunidad.
Las autoridades confirmaron que el público se encontrará con nuevas propuestas artísticas y una serie de espectáculos gratuitos. Los datos técnicos de la jornada de cierre contemplan la participación de los siguientes protagonistas en el escenario principal:
Ballet Dejando Huellas: Aportando una nueva mirada a la danza tradicional.
Maite Díaz: Presentando su propuesta musical ante el público de la feria.
La Tríada: Agrupación encargada de sumar sus sonidos al escenario dominical.
Previa dedicada al aprendizaje de la zamba: Una actividad formativa que iniciará formalmente desde el mediodía, pensada para que el público general pueda incorporarse activamente al baile.