Cuando llega la hora de la merienda, los bizcochitos de grasa aparecen como una de las preparaciones más elegidas para acompañar el mate. La versión tradicional suele llevar grasa o manteca, pero existe una alternativa para aquellas personas que buscan cuidar su alimentación y mantener una textura crocante y un sabor muy similar.
A diferencia de los clásicos, esta receta se cocina en el horno y no requiere fritura. Además, para hacerlos más livianos, reemplaza la manteca por aceite. De esta manera, se obtiene una masa simple y dorada, ideal para merendar algo casero, saludable y sabroso.
Si bien no es la receta clásica de los bizcochitos, esta preparación imita su textura y su forma. Para lograr eso, el secreto radica en usar poco líquido, estirar bien la masa y cocinarla el tiempo necesario.
Cómo preparar bizcochitos sin manteca ni fritura
Ingredientes
- 2 tazas de harina integral o común.
- 1 cucharadita de polvo de hornear.
- 1 cucharadita de sal.
- 4 cucharadas de aceite.
- ½ taza de agua tibia.
- Semillas, orégano o queso rallado opcional.
Paso a paso
- Colocar la harina, el polvo de hornear y la sal en un recipiente.
- Sumar el aceite y mezclar hasta formar una textura arenosa.
- Agregar el agua tibia de a poco, mientras se integra la preparación.
- Amasar durante algunos minutos hasta obtener una masa lisa.
- Estirar la masa sobre la mesada y cortar los bizcochitos del tamaño deseado.
- Colocarlos en una placa apenas aceitada o con papel manteca.
- Cocinar en horno medio hasta que estén dorados y crocantes.
Tips para que queden perfectos
- Doblar la masa sobre sí misma varias veces antes de cortarla para formar pequeñas capas.
- No dejar los bizcochitos demasiado gruesos, ya que pueden quedar blandos en el centro.
- Estirar la masa de manera pareja y todos se cocinen al mismo tiempo.
- Pincharlos apenas con un tenedor antes de llevarlos al horno, para evitar que se inflen demasiado.
- Cocinarlos hasta que estén dorados, pero sin pasarse, para que no queden secos de más.
Con estos pasos, es posible obtener unos bizcochitos muy similares a los de grasa pero mucho más saludables. Caseros, livianos y crocantes, son ideales para acompañar el mate de la tarde.