En el marco de las fiestas en honor de la Pura y Limpia Concepción del Valle, durante la mañana de este lunes 2 de diciembre se celebró la acción de gracias por los 25 años de Sacerdocio de los padres Domingo Chaves, Esteban Chaile, Sergio Chumbita, actuales párrocos de Nuestra Señora de Luján (Chumbicha), Nuestra Señora del Valle (Icaño) y Nuestra Señora de la Candelaria (Pomán), respectivamente, y Antonio Bulacio, ya fallecido, como también en memoria de los Obispos y Presbíteros fallecidos de la Diócesis. Además, se rogó por los sacerdotes ancianos y enfermos.

La Santa Misa fue presidida por el obispo diocesano Mons. Luis Urbanč, y concelebrada por numerosos sacerdotes del clero diocesano, a los pies de Nuestra Madre del Valle, en el altar mayor del Santuario Catedral.
La homilía estuvo a cargo del padre Chumbita, quien manifestó: "Estamos aquí dando gracias por estos 25 años de Sacerdocio con el padre Esteban y el padre Domingo, y seguramente desde el Cielo nos está acompañando el padre Antonio. Venimos a los pies de la Virgen a dar gracias a la Mamá que siempre nos acompañó en este caminar desde nuestra decisión de responder al llamado de Jesús. Cada uno con su historia, de lugares distintos, hemos llegado en ese año '92 para entrar al Seminario y hacer juntos ese camino de seguimiento y dejarnos guiar e instruir, pero por sobre todas las cosas dejarnos amar por Dios".
Mencionó con emoción que "en este caminar de 25 años, vivimos situaciones familiares difíciles y los tres hemos estado al lado de nuestros seres queridos acompañándolos a cargar la Cruz" de la enfermedad y "en este tiempo nos dejaron, pero siempre hay alguien que siempre está con nosotros, y es Jesús".
Gratitud
Agradeció a Dios por haberlos elegido para el ministerio sacerdotal, a las familias y a los sacerdotes por el acompañamiento, "al señor Obispo que nos ha recibido cuando ingresamos al Seminario era nuestro formador así que nos conoce bien, y le agradecemos por estar con nosotros. A Nuestra Madre, la Virgen María, que estuvo siempre, y en mi caso me hizo tomar conciencia de que Dios es el que hace las cosas, nosotros somos sus instrumentos, y Ella nos ayuda a eso".

Asimismo, el padre Chumbita compartió que "en estos días he estado haciendo un recorrido con la imagen de la Virgen por Aconquija, Andalgalá, Pomán, y pude ver esa fe sencilla de la gente y renovar el ministerio. ¡Qué linda forma de prepararme para celebrar mis 25 años de cura!".
"Debemos tirar las semillas con generosidad
y alegría. Dios hace fructificar"
Antes de la consagración a la Virgen, Mons. Urbanč expresó "palabras que llevo en mi corazón", dijo, relatando que "hace 32 años me tocó comenzar el proceso de formación de ellos, también estaban otros tres catamarqueños, así que de siete, cuatro llegaron al ministerio sacerdotal, uno ya nos acompaña desde el Cielo. Para mí fue un gran desafío, me tocó comenzar esa experiencia ese año '92, y qué iba a pensar que esté celebrando con ellos acá, en Catamarca, como Obispo, los 25 años de vida sacerdotal. Son los caminos de Dios.
Y es importante que esto nos enseñe que debemos tirar las semillas con generosidad y alegría. Dios hace fructificar. Me alegro de poder estar compartiendo con ellos tres esta Eucaristía, que es una gran acción de gracias por ver la obra maravillosa que Dios hace".
Luego los exhortó: "Déjense seguir guiando por el Señor, sean mansos, humildes, sencillos, amen al pueblo, y todos los días renuévense con la oración, para que sean siempre jóvenes sacerdotes con ilusiones, con ganas de reemprender el camino, para que un día se puedan encontrarse con sus familiares en el Cielo. Que ellos desde el Cielo los acompañen, porque la familia tiene mucho que ver en el proceso vocacional".
Finalmente, invitó a que "recen para que surjan muchas y santas vocaciones a la vida sacerdotal", y manifestó su deseo de "ver pronto que, así como hace 32 años atrás entraron siete de Catamarca, prontito entren otros siete a la formación sacerdotal, y que muchos de ellos puedan perseverar y ser sacerdotes para este santo pueblo de Dios. Que los acompañe siempre con mucha alegría nuestra Madre del Cielo, la Virgen del Valle".
Seguidamente, rezaron junto con toda la asamblea la Oración de Consagración a Nuestra Madre del Valle.