El escritor porteño Manuel Cantón llegará por primera vez a Catamarca para participar de la nueva edición de la Feria del Libro, donde presentará su libro de cuentos "Obsolescencia programada". El encuentro tendrá lugar el jueves 8 de octubre a las 20 horas, en el Predio Ferial Catamarca, con entrada gratuita, como parte de la programación organizada por el Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte.
Para Cantón, la presentación tendrá un significado particular, ya que será su primera participación en una feria como autor, además de representar una oportunidad para establecer un contacto directo con los lectores. "Siempre es divertido encontrarse con los lectores, del libro de uno o de cualquier libro", señaló el escritor al referirse a esa posibilidad.
La visita también tendrá para el autor una dimensión vinculada con el conocimiento de la provincia. Según anticipó, la participación en la feria será una buena excusa para conocer Catamarca, en el marco de una actividad que combina la presentación de su obra con el encuentro alrededor de los libros y la lectura.
Seis cuentos para recorrer más de un siglo
"Obsolescencia programada" reúne seis cuentos ambientados en diferentes momentos y lugares de la historia argentina, construyendo entre todos un recorrido cronológico que se extiende por más de un siglo. Cada relato lleva como título el año en el que transcurre, una elección que permite organizar el conjunto y avanzar a través de distintos períodos históricos, desde fines del siglo XIX hasta comienzos del siglo XXI.
Dentro de ese recorrido conviven situaciones insólitas, episodios históricos y elementos próximos a la ciencia ficción y al cuento extraño. La diversidad de situaciones constituye uno de los rasgos centrales del libro, donde la imaginación se encuentra con acontecimientos y escenarios reconocibles.
Entre las historias que menciona el propio autor aparecen:
- Un teatro clandestino donde se experimenta con cadáveres.
- Misteriosas luces en el cielo.
- Una máquina de hacer llover.
- Un reality show que sale mal.
De este modo, los cuentos construyen un universo en el que diferentes momentos de la historia argentina pueden ser atravesados por situaciones extraordinarias, manteniendo como eje una relación entre lo cotidiano, lo histórico y aquello que se acerca a lo extraño.
Una historia sobre electricidad como punto de partida
El origen del libro también se encuentra relacionado con una lectura. Mientras recorría un capítulo dedicado a la historia de la electricidad en "En casa", del escritor y divulgador Bill Bryson, Cantón descubrió la historia de un sobrino de Luigi Galvani que realizaba demostraciones de galvanismo sobre cadáveres de condenados a muerte.
Aquella escena fue el punto de partida para el primer cuento de "Obsolescencia programada". Pero el hallazgo también produjo otro reconocimiento en el proceso creativo del escritor: Cantón advirtió que desde hacía tiempo venía recopilando pequeñas historias y curiosidades que podían transformarse en materia prima para sus propios relatos.
Así, una lectura terminó conectándose con un archivo personal de situaciones, datos y episodios que habían despertado su interés y que posteriormente encontraron un lugar dentro de la construcción de los cuentos.
El archivo como herramienta para ampliar lo posible
El archivo ocupa un lugar central en la manera en que Cantón entiende su escritura. El autor explica que le interesa como soporte porque permite reunir, dentro de un mismo espacio, documentos de naturaleza diversa.
Noticias, fotografías, documentos legales y diarios íntimos forman parte de ese universo documental que, para Cantón, permite ampliar aquello que entendemos como posible y verosímil.
Esa concepción del archivo mantiene además un diálogo con su interés por una tradición del cuento rioplatense, en la que lo cotidiano puede convivir con lo extraño. La combinación de materiales y registros abre así un territorio narrativo donde hechos, documentos y curiosidades pueden convertirse en puntos de partida para historias que se apartan de una mirada estrictamente realista.
La obra se construye, de esta manera, a partir de una mirada que encuentra posibilidades narrativas tanto en los grandes acontecimientos como en aquellas pequeñas historias que permanecen en los márgenes y que, al ser recuperadas, pueden adquirir una nueva dimensión dentro de la ficción.
Una trayectoria que comenzó en 2019
Manuel Cantón nació en Buenos Aires en 1996. Además de escritor, es corrector y jugador de básquet amateur, tres aspectos que forman parte de su recorrido personal y profesional.
En 2019 fue uno de los ganadores de la Bienal de Arte Joven de la Ciudad de Buenos Aires y participó de la antología "Divino tesoro", publicada por Mardulce.
Ese mismo año publicó su primer libro, "Un año sin verano", editado por Trench, dando inicio a una trayectoria literaria que posteriormente continuó con "Obsolescencia programada".
La llegada a Catamarca permitirá ahora presentar esta segunda obra ante nuevos lectores, en un espacio que para el propio autor tendrá además el carácter de una primera experiencia dentro de una feria del libro como escritor.
El placer de leer sin una finalidad productiva
En "Obsolescencia programada", Cantón también reivindica una idea vinculada con el placer de contar y de leer sin una finalidad productiva. Frente a la necesidad de que cada actividad tenga un propósito concreto, el autor propone recuperar el valor de detenerse en una historia simplemente por el disfrute que puede generar.
Su deseo respecto de los lectores es sencillo: que terminen los cuentos con ganas de seguir leyendo y que puedan permitirse, al menos durante un rato, "perder el tiempo" en una historia.
Esa búsqueda atraviesa la propuesta del libro y también el espíritu del encuentro con los lectores. La presentación en Catamarca se plantea así como una oportunidad para compartir los relatos, conversar alrededor de ellos y acercar al público una obra que recorre más de un siglo de historia argentina a través de seis historias atravesadas por lo insólito, lo histórico y lo extraño.