Paro de UTA: ¿va a continuar la medida de fuerza de los choferes de colectivos?
El segundo día de la medida de fuerza mantiene paralizado gran parte del servicio y profundiza el malestar de los usuarios, otra vez atrapados en el conflicto salarial. Aunque Provincia informó la transferencia de fondos a las empresas, persisten dudas sobre si alcanzan para cancelar la deuda y no hay señales concretas de levantamiento.

La crisis en el transporte público atraviesa horas decisivas, aunque lejos todavía de una resolución. Mientras transcurre el segundo día del paro de la UTA, crece la incertidumbre entre los usuarios y también dentro del propio sistema sobre si la medida de fuerza continuará más allá de este jueves.

El escenario sigue dominado por la falta de certezas. Según fuentes consultadas por La Unión, no existe por el momento ninguna garantía de que la protesta culmine durante la jornada, lo que alimenta la preocupación de miles de pasajeros que nuevamente quedaron en el medio de un conflicto salarial entre choferes y empresas de transporte.

La postal se repite: usuarios haciendo malabares para trasladarse, reorganizando horarios laborales, escolares y personales, con un nivel de malestar cada vez más visible por la reiteración de crisis que golpean de lleno la prestación del servicio.

El salario, núcleo del conflicto

En el centro de la disputa se mantiene el mismo eje que dio origen a la huelga: la deuda salarial con los trabajadores. El reclamo no se limita únicamente a los haberes correspondientes a marzo, sino que incluye también diferencias salariales pendientes del año pasado, montos que los choferes continúan reclamando de manera formal.

En tanto, desde el Gobierno provincial aseguraron que ya se formalizó la transferencia de recursos a las empresas de transporte, un paso esperado en medio de la tensión. Sin embargo, el dato central es que se desconoce si esa cifra resulta suficiente para cancelar el total de la deuda reclamada por los choferes.

Ese punto aparece hoy como la principal incógnita del conflicto: la llegada de fondos no garantiza automáticamente la reanudación del servicio si los trabajadores consideran que no cubre la totalidad de lo adeudado. La falta de precisión sobre el monto efectivamente abonado y su alcance mantiene congelada cualquier expectativa de normalización inmediata.

Hubo adelantos, pero no alcanzaron

Algunas patronales avanzaron durante el miércoles con pagos parciales o adelantos, intentando destrabar la situación. No obstante, esa estrategia no logró modificar la postura de los choferes, que mantuvieron la adhesión al paro y no restituyeron las unidades a la calle.

Hasta el momento, desde el sector de los trabajadores la definición sigue siendo tajante: "No hay novedades todavía". Esa frase, dejada trascender por choferes en las últimas horas, sintetiza el estado actual del conflicto: todo sigue igual.

Por eso la adhesión al paro se mantiene firme en las empresas y por ello no hay servicio de las empresas 25 de Agosto, El Nene, La Rubí y G.M. En contraste, la única firma que continúa prestando servicio es la Cooperativa San Fernando, que por estas horas queda como la única opción de transporte en circulación dentro del esquema afectado.

Usuarios, otra vez en el centro del impacto

La continuidad o no de la medida refuerza el impacto directo sobre la vida cotidiana de los pasajeros, que ya venían manifestando malestar por el funcionamiento del sistema de transporte incluso antes del paro. La sensación predominante entre los usuarios es la de volver a quedar "otra vez en el medio" de una disputa salarial que todavía no encuentra un canal de resolución definitivo.

Por fuera, la Provincia anunció este miércoles que avanzará en una reestructuración integral de trasporte urbano, apuntando que el objetivo de esto es  garantizar un servicio eficiente y sustentable y por consiguiente, que el usuario deje de ser la variable de ajuste.