La localidad de Aconquija fue escenario de la primera jornada de trabajo participativa para el desarrollo del Corredor Turístico Cumbre de Narváez, una iniciativa que busca posicionarse como uno de los ejes estratégicos del turismo provincial y como una herramienta de fortalecimiento territorial para la región. La actividad reunió a una amplia diversidad de actores locales y se convirtió en el punto de partida de un proceso que apunta a construir una propuesta turística integrada con participación de la comunidad, del sector privado, de instituciones académicas y de organismos del Estado.
El encuentro se desarrolló el miércoles 24 de junio, a las 14 horas, en el Nodo Tecnológico Aconquija, en el marco de las acciones preparatorias para la puesta en marcha de este corredor turístico. La jornada convocó a prestadores de servicios turísticos, artesanos, estudiantes y vecinos de las localidades de Buenavista, El Alamito, El Lindero, Alto de las Juntas, La Aguadita, Río Potrero, Yunka Suma, Las Rosas y Alumbrera, lo que permitió reunir en un mismo espacio a actores con distintas experiencias y vínculos con el territorio.
La magnitud de la convocatoria y la variedad de sectores representados marcaron el tono de esta primera instancia de trabajo. Lejos de tratarse de una reunión cerrada o exclusivamente técnica, el taller fue concebido como un espacio abierto para comenzar a delinear una propuesta regional en la que las comunidades tengan un rol activo en la definición del perfil turístico del corredor. En ese marco, el encuentro funcionó como un punto de convergencia entre quienes desarrollan actividades vinculadas al turismo, quienes forman parte de la vida cotidiana de las localidades involucradas y quienes trabajan desde el ámbito académico y estatal en la planificación del proyecto.
Participación comunitaria como base del proyecto
Uno de los rasgos centrales de esta primera jornada fue el carácter participativo de la convocatoria. Los talleres comunitarios fueron pensados con el propósito de fomentar la participación activa de prestadores de servicios, estudiantes de carreras afines y de la comunidad en general en el diseño de una propuesta turística integrada para la región. Esa definición no es menor: la construcción del Corredor Cumbre de Narváez no aparece planteada únicamente como una intervención de infraestructura o como una política de promoción, sino como un proceso de articulación territorial que necesita incorporar miradas, experiencias y aportes de quienes habitan y trabajan en la zona.
La presencia de representantes de Buenavista, El Alamito, El Lindero, Alto de las Juntas, La Aguadita, Río Potrero, Yunka Suma, Las Rosas y Alumbrera expuso el alcance regional de la propuesta. El corredor no se piensa desde una única localidad, sino como un entramado de destinos, servicios, identidades y recursos que pueden complementarse para dar forma a una oferta turística integrada. En esa lógica, el taller abrió una instancia para empezar a construir una mirada común sobre el potencial del territorio y sobre las condiciones necesarias para su desarrollo.
El corredor y la economía regional
Durante el encuentro, el senador de Andalgalá, Horacio Gutiérrez, y el secretario de Gobierno de la Municipalidad de Aconquija, Maximiliano Perea, pusieron el foco en el impacto que este proyecto puede tener sobre la economía regional. Ambos destacaron que la puesta en valor del Corredor Cumbre de Narváez, junto con la pavimentación de la Ruta Provincial N.º 1, impulsará el desarrollo económico de la zona.
La mención a la pavimentación de la ruta no aparece como un dato accesorio, sino como parte del marco en el que se inscribe la iniciativa. La consolidación de un corredor turístico estratégico no depende solamente de la promoción de atractivos o de la organización de la oferta, sino también de las condiciones de conectividad y accesibilidad que permitan articular los distintos puntos del territorio. En ese sentido, la mejora de la Ruta Provincial N.º 1 fue señalada como un componente clave para potenciar la circulación, integrar localidades y fortalecer las posibilidades de desarrollo turístico y económico.
Tanto Gutiérrez como Perea remarcaron además que la concreción del corredor requiere una articulación sostenida entre los sectores público, privado, académico y comunitario. Esa definición condensa uno de los ejes principales del proyecto: la idea de que el desarrollo turístico de la región no puede sostenerse sobre esfuerzos aislados, sino sobre una red de cooperación capaz de vincular a las instituciones, a los prestadores, a los estudiantes y a las comunidades locales en una estrategia compartida.
Trabajo previo y relevamiento de la oferta turística
La jornada de la tarde estuvo precedida por una etapa de trabajo desarrollada durante la mañana, que también forma parte del proceso de construcción del corredor. En esa instancia participaron estudiantes de la Tecnicatura en Turismo del Instituto de Estudios Superiores Juan Manuel Chavarría, quienes se suman al proyecto a través de sus Prácticas Profesionalizantes Supervisadas.
Junto al equipo técnico de la Dirección Provincial de Desarrollo y Oferta Turística, los estudiantes mantuvieron reuniones con las áreas de Turismo y Cultura del municipio. El objetivo de esos encuentros fue relevar información y conocer en profundidad la oferta turística local, un paso necesario para avanzar en el diseño de una propuesta integrada que contemple la realidad del territorio, los recursos disponibles y las características de cada localidad.
Ese trabajo previo permite comprender que el proyecto del Corredor Cumbre de Narváez no se limita a una serie de anuncios o a una instancia puntual de participación, sino que se apoya en tareas concretas de relevamiento y análisis. La incorporación de estudiantes en el proceso, además, suma una dimensión formativa y de articulación con el ámbito académico, en línea con el enfoque interinstitucional que se busca consolidar.
Un eje estratégico para el desarrollo turístico provincial
La iniciativa tiene un objetivo definido: consolidar al Corredor Turístico Cumbre de Narváez como un eje estratégico para el desarrollo turístico provincial. Ese horizonte le da sentido a las distintas acciones que comenzaron a desplegarse en Aconquija y explica por qué el proyecto convoca a una diversidad de actores y organismos.
La propuesta apunta a promover la articulación entre organismos públicos, actores privados, instituciones académicas y comunidades locales, con la intención de construir una herramienta de desarrollo regional que no se agote en la promoción de destinos, sino que permita ordenar una oferta turística con perspectiva territorial. En ese esquema, el corredor aparece como una oportunidad para conectar localidades, potenciar servicios, visibilizar el trabajo de prestadores y artesanos, e integrar a la comunidad en una planificación de largo plazo.
La estrategia también pone en el centro la idea de un modelo de desarrollo turístico sostenible. La búsqueda no es sólo aumentar la actividad o ampliar la circulación de visitantes, sino hacerlo a través de una lógica que contribuya al fortalecimiento territorial y a la mejora de la calidad de vida de las comunidades de Los Varela y Aconquija. Esa definición ubica al turismo como una herramienta de desarrollo local y no únicamente como una actividad económica aislada.