Salud confirmó que el caso de meningoencefalitis amebiana en Fiambalá es aislado
La ministra Johana Carrizo y autoridades sanitarias explicaron que se trata de una enfermedad extremadamente infrecuente, que no se transmite de persona a persona ni por beber agua. Analizan muestras tomadas en Fiambalá y difundieron recomendaciones para el uso seguro de aguas termales y espacios recreativos.

Tras el fallecimiento de un niño de Fiambalá a causa de meningoencefalitis amebiana primaria, el Ministerio de Salud de Catamarca brindó detalles sobre la enfermedad, las medidas de prevención y las acciones de investigación que se encuentran en marcha. Durante una conferencia de prensa, las autoridades buscaron ofrecer información clara a la población, explicar las características de esta infección y evitar que el caso genere alarma.

La ministra de Salud, Johana Carrizo, sostuvo que se trata de una enfermedad extremadamente poco frecuente a nivel mundial y remarcó la importancia de comunicar la información disponible con responsabilidad. Según expresó, las investigaciones científicas registraron cerca de 400 casos a lo largo de la historia, un número que permite dimensionar la excepcionalidad de esta afección.

"Es un hecho aislado, extremadamente poco frecuente a nivel mundial", afirmó Carrizo al referirse al episodio ocurrido en Fiambalá.

La funcionaria insistió en que la infección requiere determinadas condiciones de exposición al microorganismo para que pueda producirse. En ese sentido, señaló que la presencia de un caso no implica que exista una transmisión generalizada, por lo que consideró fundamental explicar cómo se desarrolla la enfermedad y cuáles son las medidas que deben adoptarse para reducir los riesgos.

El objetivo de la presentación oficial fue, además, informar sobre las acciones sanitarias que se desplegaron luego del fallecimiento del niño y detallar los procedimientos que continúan en desarrollo para evaluar las condiciones ambientales.

El trabajo del Hospital Eva Perón y los estudios específicos

Durante su exposición, Carrizo destacó la labor de los profesionales del Hospital Interzonal de Niños Eva Perón, especialmente del servicio de Infectología, cuyo trabajo fue fundamental ante la sospecha clínica de esta enfermedad.

Según explicó la ministra, el equipo médico identificó la necesidad de avanzar con estudios específicos para determinar el origen del cuadro. A partir de esa sospecha, se dispuso el envío de muestras al Instituto Malbrán, en Buenos Aires, para su análisis. La intervención de los profesionales permitió avanzar en la investigación diagnóstica frente a una enfermedad de presentación excepcional. La realización de estudios específicos y la derivación de las muestras formaron parte de las acciones desplegadas para esclarecer el caso.

Carrizo reconoció especialmente el trabajo del equipo de salud que intervino durante la atención del niño y destacó la importancia de haber identificado la necesidad de realizar los estudios correspondientes ante la sospecha de una infección de estas características.

Investigación epidemiológica y ambiental en Fiambalá

En paralelo con las actuaciones vinculadas al diagnóstico, un equipo técnico del Ministerio de Salud llevó adelante una investigación epidemiológica y ambiental en Fiambalá. El trabajo incluyó la toma de muestras de agua, que actualmente se encuentran en proceso de análisis en el Instituto Malbrán. Los resultados permitirán contar con información adicional para evaluar las condiciones ambientales y avanzar en el seguimiento del caso.

La investigación constituye una de las principales líneas de trabajo de las autoridades sanitarias tras el fallecimiento del niño. La toma de muestras forma parte de las acciones destinadas a reunir evidencia y estudiar los factores que podrían estar relacionados con la exposición al microorganismo.

Por el momento, los análisis continúan en curso y las autoridades señalaron que seguirán evaluando la información disponible. El Ministerio de Salud se comprometió a comunicar los resultados a la comunidad a medida que se disponga de nuevos datos.

La ministra volvió a remarcar que la infección es excepcional y que deben coincidir determinadas condiciones de exposición para que se produzca. Por eso, las acciones de investigación ambiental se desarrollan en paralelo con la difusión de recomendaciones preventivas para quienes utilizan aguas termales y otros espacios naturales de agua dulce.

Cómo se produce la infección

Por su parte, la secretaria de Medicina Preventiva y Promoción en Salud, Silvia Bustos, explicó las características de la transmisión y aclaró dos aspectos centrales para la población: la enfermedad no se transmite de persona a persona ni por el consumo de agua que contenga la ameba.

Según detalló, la infección puede producirse cuando el agua que contiene el microorganismo ingresa por la nariz y alcanza el sistema nervioso central, donde provoca una inflamación grave. Esta vía de ingreso es un elemento central para comprender las recomendaciones preventivas difundidas durante la conferencia. Las autoridades hicieron hincapié en que el riesgo señalado se relaciona con determinadas condiciones de exposición durante actividades acuáticas, y no con beber agua.

Bustos también indicó que el episodio de Fiambalá constituye el segundo caso documentado en Argentina, de acuerdo con los antecedentes expuestos durante la conferencia. El primero se registró en 2017 en la provincia de Buenos Aires.

La referencia a estos antecedentes vuelve a poner de manifiesto la excepcionalidad de la enfermedad, tanto por la cantidad de casos documentados a nivel nacional como por los registros científicos internacionales mencionados por Carrizo.

Recomendaciones para el uso de aguas termales 

Durante la conferencia, las autoridades sanitarias dedicaron especial atención a las medidas preventivas que deben considerarse al utilizar aguas termales y otros espacios naturales de agua dulce.

En relación con las piletas termales, recomendaron que sean utilizadas principalmente con fines de relajación y que se eviten determinadas actividades que favorezcan el ingreso de agua por la nariz. Las principales recomendaciones difundidas fueron las siguientes:

Evitar nadar o zambullirse en las piletas termales.

No sumergir la cabeza durante el uso de estos espacios.

Reducir el ingreso de agua por la nariz durante las actividades acuáticas.

Considerar medidas de protección, como el uso de pinzas nasales cuando corresponda.

Mantener condiciones adecuadas de limpieza y desinfección en las piletas domiciliarias.

Realizar una correcta cloración y el mantenimiento periódico del agua en las instalaciones particulares.

Las autoridades señalaron que estas medidas buscan reducir las posibilidades de exposición al microorganismo en actividades recreativas. La prevención se concentra especialmente en evitar que el agua ingrese por la nariz, teniendo en cuenta la vía de infección explicada por Bustos.

En el caso de las piletas domiciliarias, la correcta cloración, la limpieza y el mantenimiento adecuado fueron destacados como elementos importantes para prevenir este tipo de infecciones.

El municipio mantendrá los protocolos en el complejo termal 

En relación con las medidas que se aplican en el complejo termal de Fiambalá, el intendente Úsqueda explicó que el municipio mantiene protocolos de limpieza y desinfección de las instalaciones. El funcionario detalló que se realizan tareas de limpieza entre los turnos de uso de las piletas. Además, una vez por semana se lleva adelante un procedimiento que incluye el desagote, el cepillado y la desinfección de las instalaciones.

Según aseguró, estos procedimientos continuarán como parte de las medidas de cuidado implementadas en el complejo termal.

Las tareas mencionadas se incorporan al conjunto de acciones que las autoridades buscan sostener para mantener las condiciones de limpieza de los espacios recreativos. La información sobre los protocolos municipales fue presentada durante la conferencia, en la que también se explicaron las recomendaciones generales para el uso seguro de aguas termales.

Seguimiento sanitario y resultados pendientes

El Ministerio de Salud continuará con el seguimiento epidemiológico y la evaluación de las muestras ambientales tomadas en Fiambalá. Los estudios que se realizan en el Instituto Malbrán constituyen una instancia pendiente dentro de la investigación iniciada tras el fallecimiento del niño.

Mientras se aguardan los resultados, las autoridades reiteraron que se trata de un hecho aislado y extremadamente infrecuente, y remarcaron la necesidad de mantener una comunicación responsable sobre la enfermedad.

La información oficial puso el foco en tres aspectos: el trabajo médico realizado ante la sospecha clínica, la investigación epidemiológica y ambiental que continúa en marcha y las medidas de prevención destinadas a quienes utilizan aguas termales y espacios recreativos de agua dulce.

Con el compromiso de informar a la población a medida que se disponga de nuevos resultados, las autoridades sanitarias buscarán avanzar en el esclarecimiento del caso y sostener las recomendaciones preventivas. El mensaje central de la conferencia fue que la enfermedad no se transmite entre personas ni por beber agua, mientras que la prevención debe orientarse a evitar el ingreso de agua potencialmente contaminada por la nariz durante determinadas actividades acuáticas.