Con una destacada participación internacional, se realizó durante los días 28, 29 y 30 de octubre el IV Simposio Sudamericano de Pecán y la Convención Anual de la Cámara Argentina de Productores de Pecán (CAPPECÁN). El encuentro reunió a más de 450 participantes provenientes de Argentina, Uruguay, Brasil, México, Estados Unidos, Sudáfrica y España, consolidándose como un espacio de intercambio y cooperación entre los distintos actores vinculados con esta actividad productiva.
La edición de este año tuvo una característica particular: por primera vez, el encuentro internacional se realizó en Argentina y, además, tuvo como escenarios a dos provincias, Tucumán y Catamarca. Esta modalidad permitió reunir en un mismo ámbito a representantes de distintos sectores y procedencias, con el propósito de compartir conocimientos, experiencias y avances relacionados con el cultivo del pecán.
La convocatoria internacional reflejó la participación de diferentes países interesados en el desarrollo de esta producción y permitió generar un espacio de articulación entre investigadores, productores, empresas y referentes de la actividad. Durante las tres jornadas se abordaron cuestiones científicas, tecnológicas y productivas, con una agenda orientada a analizar los desafíos y las oportunidades que presenta el crecimiento del pecán en Sudamérica.
Instituciones de investigación y el sector productivo
La organización del simposio estuvo a cargo de distintas instituciones vinculadas con la investigación agropecuaria y el desarrollo de la producción regional. Entre ellas participó el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), junto con el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria de Uruguay (INIA), la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA) y la Cámara Argentina de Productores de Pecán (CAPPECÁN).
La presencia de estos organismos permitió integrar experiencias institucionales de Argentina, Uruguay y Brasil, además de incorporar la participación de representantes de otros países. La articulación entre las entidades organizadoras constituyó uno de los aspectos centrales del encuentro, al vincular las tareas de investigación con las necesidades y perspectivas del sector productivo.

La realización de las jornadas también contó con el acompañamiento y la colaboración de 30 instituciones, además del apoyo de 38 empresas y entidades auspiciantes. Estos números reflejan la amplitud de la convocatoria y la participación de diferentes sectores en una iniciativa que buscó fortalecer los vínculos entre la investigación, la producción y las actividades comerciales relacionadas con el pecán.
El trabajo conjunto permitió desarrollar una agenda que contempló diferentes dimensiones de la cadena productiva. Las conferencias, presentaciones y espacios de vinculación ofrecieron oportunidades para intercambiar información y experiencias, así como para conocer los avances que se están produciendo en torno al cultivo.
Investigación, tecnología y producción como ejes del simposio
El encuentro constituyó un importante espacio de intercambio científico, tecnológico y productivo. La participación de investigadores, productores, empresas y referentes internacionales permitió abordar los principales desafíos y oportunidades para el crecimiento de esta actividad en Sudamérica.
A través de las conferencias y presentaciones se compartieron conocimientos y experiencias vinculados con el cultivo del pecán. La propuesta contempló la integración de diferentes perspectivas, desde el trabajo científico y tecnológico hasta las prácticas productivas y las posibilidades de desarrollo de los distintos eslabones de la cadena.
En ese contexto, el simposio funcionó como un ámbito para poner en común los avances relacionados con esta producción y favorecer el contacto entre quienes participan de su desarrollo. La presencia de delegaciones de siete países amplió el alcance de los intercambios y permitió incorporar experiencias provenientes de diferentes realidades productivas.
La agenda también estuvo orientada a identificar las oportunidades que presenta el crecimiento del pecán en la región, considerando la importancia de la cooperación entre instituciones de investigación, organismos públicos y empresas privadas.
Una ronda de negocios para fortalecer los vínculos comerciales
Entre las actividades destacadas del programa se desarrolló una ronda de negocios, destinada a promover vínculos comerciales y generar nuevas oportunidades para los diferentes eslabones de la cadena productiva.
Este espacio permitió incorporar una dimensión comercial a las jornadas de intercambio científico y tecnológico. La propuesta estuvo orientada a favorecer el contacto entre los participantes y promover nuevas posibilidades de vinculación dentro de una actividad que reúne a productores, empresas y otros actores relacionados con el desarrollo del pecán.
La ronda de negocios formó parte de una agenda que buscó integrar las distintas dimensiones de la producción, desde la investigación y la innovación hasta la comercialización. De esta manera, el simposio no se limitó a las exposiciones y presentaciones, sino que también contempló instancias destinadas a impulsar relaciones comerciales y oportunidades para quienes integran la cadena.
Experiencias de producción en Tucumán y Catamarca
Otro de los componentes importantes del encuentro fue la realización de una jornada especialmente destinada a visitas técnicas a dos establecimientos productivos de Tucumán y Catamarca.
Durante estas recorridas, los participantes tuvieron la posibilidad de conocer experiencias vinculadas con la producción y el agregado de valor, acercándose a las características de los establecimientos y a las actividades desarrolladas en torno al cultivo del pecán.
Las visitas permitieron complementar los contenidos abordados durante las conferencias y presentaciones con experiencias concretas del ámbito productivo. La posibilidad de recorrer establecimientos de ambas provincias incorporó una perspectiva práctica al intercambio y permitió mostrar diferentes aspectos relacionados con el desarrollo de esta actividad.
La jornada incluyó también degustaciones de productos derivados del pecán, una propuesta destinada a mostrar las posibilidades de diversificación e industrialización que ofrece esta producción.
Este componente permitió ampliar la mirada sobre el potencial del cultivo, al incorporar no solamente su dimensión primaria, sino también las alternativas vinculadas con la elaboración de productos derivados y el agregado de valor. De esta manera, las actividades prácticas complementaron los espacios científicos, tecnológicos y comerciales desarrollados durante el simposio.
El compromiso del INTA
La participación del INTA en la organización y el desarrollo del encuentro reafirmó su compromiso con la investigación, la innovación y la articulación público-privada.
La institución formó parte de una iniciativa que promovió espacios de intercambio y cooperación entre diferentes actores vinculados con las cadenas productivas regionales. Su intervención, junto con INIA, EMBRAPA y CAPPECÁN, permitió fortalecer el trabajo conjunto entre organismos de investigación y representantes del sector productivo.
Desde esta perspectiva, el simposio constituyó una oportunidad para impulsar la circulación de conocimientos y experiencias, además de favorecer la vinculación entre instituciones, productores y empresas. La cooperación entre estos sectores fue uno de los ejes que atravesó las tres jornadas realizadas en Tucumán y Catamarca.
El objetivo de promover el desarrollo competitivo y sostenible de las cadenas productivas regionales estuvo presente en la organización y en las diferentes actividades programadas, que combinaron instancias de intercambio académico, experiencias de producción, agregado de valor y generación de oportunidades comerciales.