Durante las vacaciones de invierno, la Quebrada vuelve a presentarse como uno de los escenarios ideales para quienes buscan combinar aventura, naturaleza, paisajes y cultura sin alejarse demasiado del centro de la ciudad. En ese contexto, la agencia Los Puestos propone una experiencia de senderismo interpretativo que invita a recorrer las sierras capitalinas y descubrir, a lo largo del camino, parte de la riqueza natural e histórica de este sector de Catamarca.
La propuesta, promovida por la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico de la Capital, busca convertir una caminata en una experiencia de conocimiento y conexión con el entorno. El objetivo no es solamente avanzar por un sendero, sino detenerse a observar los distintos elementos que forman parte del paisaje: la flora y la fauna autóctonas, las características geológicas de la montaña y las historias que marcaron este rincón de la Capital.
El punto de partida se encuentra en Pueblo Perdido de la Quebrada, desde donde los participantes comienzan un recorrido de aproximadamente 10 kilómetros. La actividad tiene una dificultad baja y está pensada para personas con ganas de conectarse con la naturaleza y conocer el patrimonio que resguardan las sierras capitalinas.
Entre el Arroyo Lascano y la Lomada de la Aguada
La experiencia se realiza los martes, jueves y sábados, con salida a las 14:30 desde Pueblo Perdido de la Quebrada. El recorrido puede desarrollarse por el Arroyo Lascano o por el Sendero Lomada de la Aguada, según las condiciones del día.
La posibilidad de transitar por uno u otro recorrido permite que la actividad se adapte a las condiciones existentes al momento de la salida, manteniendo como eje la interpretación del paisaje y la posibilidad de observar los distintos componentes naturales e históricos del lugar.
A lo largo de los aproximadamente 10 kilómetros, quienes participan descubren la diversidad del entorno. La caminata propone prestar atención a la flora y fauna autóctonas, reconocer las particularidades geológicas del paisaje y conocer las historias que forman parte de este sector de la ciudad.
La propuesta plantea, así, una manera diferente de aproximarse a la montaña. El sendero se transforma en un espacio para observar, caminar y comprender el entorno, con una experiencia guiada que invita a mirar la montaña con otros ojos.

El cierre: una degustación de sabores nativos
El recorrido suma, como cierre de la jornada, un atractivo especialmente vinculado con la identidad catamarqueña. Después de la caminata, la experiencia culmina con una degustación de sabores nativos, en la que los productos regionales se convierten en el broche de oro de una tarde dedicada a descubrir la provincia a través de sus aromas, sus sabores y sus tradiciones.
La gastronomía aparece así integrada al recorrido como una parte central de la propuesta. La experiencia comienza en el sendero, continúa con la observación del paisaje y el conocimiento de la naturaleza y la historia, y finaliza con una aproximación a los productos regionales.
La combinación busca reunir diferentes formas de conocer un territorio. El paisaje puede ser observado durante la caminata, la historia puede ser descubierta a través del recorrido y la identidad de la tierra también puede ser reconocida a través de los sabores nativos que forman parte de la degustación.
Valores, reservas y descuentos
La experiencia tiene un valor de $35.000 para turistas nacionales y de $20.000 para residentes de Catamarca. Además, se ofrecen descuentos para grupos familiares.
El cupo mínimo para realizar la actividad es de dos personas. Las reservas pueden efectuarse comunicándose a los teléfonos:
- 3834-337280
- 3834-370249
De esta manera, la propuesta está dirigida tanto a visitantes que llegan a la provincia durante las vacaciones de invierno como a residentes que buscan conocer la Capital desde una perspectiva diferente.
Qué llevar para disfrutar del recorrido
Para participar de la experiencia, se recomienda asistir con los elementos necesarios para una caminata cómoda y segura. Los participantes deberán llevar:
- Mochila pequeña.
- Agua.
- Ropa cómoda para caminata.
- Zapatillas adecuadas.
- Protector solar.
- Gorra.
- Lentes de sol.
- Repelente de insectos.
Además, quienes lo deseen pueden llevar bastones de trekking y equipo de mate, elementos que pueden acompañar la jornada al aire libre y el recorrido por los senderos de la Quebrada.