El oficialismo acelera en la Cámara de Diputados para convertir en ley la reforma laboral. La Libertad Avanza convocó para el miércoles 18 de febrero al plenario de las comisiones de Legislación Laboral y de Presupuesto y Hacienda, presididas por Lisandro Almirón y Bertie Benegas Lynch, respectivamente.
Entre las 14 y las 17 expondrán invitados especiales, entre ellos especialistas, representantes de la CGT, la CTA y cámaras empresariales. Finalizado ese tramo, el oficialismo buscará firmar dictamen con la intención de llevar el proyecto al recinto al día siguiente, en una sesión especial prevista para las 14, y sancionarlo definitivamente.
La construcción de mayorías está a cargo del presidente de la Cámara baja, Martín Menem, y del jefe del bloque libertario, Gabriel Bornoroni. El punto de partida son los 95 diputados de La Libertad Avanza, a los que se sumarían —para la votación en general— el PRO, la UCR, el MID y fuerzas provinciales que ya respaldaron la iniciativa en el Senado, como los representantes de Misiones, Salta, Neuquén y San Juan.
En el oficialismo aseguran que superarán los 140 votos afirmativos. No obstante, anticipan mayores dificultades en la votación en particular, artículo por artículo o por capítulos, donde incluso bloques aliados impulsan cambios.
Los pedidos de modificaciones
El PRO insiste en reponer la posibilidad de que los salarios puedan abonarse mediante billeteras virtuales. Ese punto había sido incorporado en el dictamen del Senado en diciembre pasado, pero luego fue eliminado por decisión del oficialismo tras objeciones de cámaras bancarias.
Dentro del interbloque Fuerza del Cambio —integrado por el MID, la UCR, Adelante Buenos Aires y Por Santa Cruz— conviven distintas posiciones. Los desarrollistas Oscar Zago y Eduardo Falcone acompañan el reclamo del PRO y agregan observaciones propias.
Falcone señaló que el MID acompañará el proyecto en general, aunque revisará aspectos "controversiales" como el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), la reducción de salarios por enfermedades y las negociaciones por empresa. También subrayó que la recuperación económica será determinante: "Si Argentina no crece y se desarrolla, la reforma laboral no será suficiente para crear empleo".
En la UCR, el sector que preside Pamela Verasay se inclina por aprobar la sanción del Senado sin modificaciones, tras considerar fructíferas las conversaciones entre la Casa Rosada y los gobernadores.
Otros sectores radicales, en cambio, expresaron un fuerte rechazo. Luis Cerini, secretario general de la Organización de Trabajadores Radicales, cuestionó que el proyecto "reduce derechos" y criticó el FAL, al sostener que no incluye aguinaldo ni vacaciones en el cálculo y que sería financiado por los propios trabajadores.
El bloque Provincias Unidas, encabezado por Gisela Scaglia, también pedirá cambios en el FAL y en el capítulo vinculado al Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI).
Por su parte, Unión por la Patria y el Frente de Izquierda anticiparon el rechazo total de la iniciativa. Sin embargo, los diputados Raquel Olmos y Eduardo Valdés presentaron propuestas alternativas de modernización laboral.
Valdés propuso un Régimen Permanente de Formalización Laboral, Protección Integral del Trabajo y de la Producción, con el objetivo de reafirmar el trabajo como derecho humano fundamental y evitar retrocesos en materia de derechos laborales.
Innovación Federal se fortalece
En paralelo, el bloque Innovación Federal en Diputados sumó dos integrantes: Claudio Álvarez, de San Luis, y Gerardo González, de Formosa, ambos exlibertarios. El espacio responde a los gobernadores de Misiones, Hugo Passalacqua, y de Salta, Gustavo Sáenz, y mantiene sintonía con la Casa Rosada.
La bancada es liderada por el misionero Alberto Arrúa e integran el bloque, entre otros, Oscar Herrera Ahuad, Yamila Ruiz, Daniel Vancsik, Bernardo Biella, Pablo Outes y Yolanda Vega.
Desde ese espacio adelantaron que acompañarán al oficialismo en la votación de la reforma laboral. González, quien se había alejado del bloque libertario a fines de 2025 para integrar el espacio Coherencia, reafirmó el compromiso con una "mirada federal" para construir soluciones.
Con este escenario, el Gobierno confía en alcanzar la media sanción definitiva. Sin embargo, el resultado final dependerá de las negociaciones de último momento y del margen que el oficialismo esté dispuesto a conceder en los artículos más sensibles.